El pasado 16 de septiembre se cumplieron dos aniversarios, bastante significativos para el partido político nacional de Acción Nacional.

El primero de ellos es que cumplió80 años de su fundación.

Se dice fácil, pero 8 décadas es más de una vida. La historia de Acción Nacional es la de una de las instituciones políticas nacionales más relevantes del siglo XX en nuestro país y en toda América Latina y de inicios del siglo XXI.

Es el primer partido político nacional que obtiene la alternancia política en el poder Ejecutivo Federal – la presidencia de la República, después de ser oposición por 70 años, con su candidato Vicente Fox Quesada, y que logró conservarla en el siguiente sexenio, con Luis Felipe Calderón Hinojosa: 2 sexenios, de 2000 a 2012.

En su octogésimo aniversario se encuentra en un momento de crisis: los grupos en el poder Ejecutivo hasta 2012 perdieron el poder y el partido y actualmente tiene grandes retos y enormes oportunidades.

Se dice que en este momento el partido Acción Nacional está en crisis – que, bien mirándola, es compartida con casi todos los partidos excepción hecha de MoReNa, que está en el poder Federal – que es enfermedad de todos los partidos de oposición que coadyuvaron al avance de nuestra democracia mexicana y la transición y mejoramiento de nuestro sistema de partidos y a la alternancia político partidista.

Ciertamente está en un momento de retos, pero también de oportunidades: en este momento político de alternancia hacia la autollamada Izquierda, es el partido que encabeza la oposición y es la segunda fuerza político partidista y tiene la alta responsabilidad de ser el primer defensor de las libertades y derechos democráticos y de los valores del pluralismo político partidista, ante la amenaza que representa la posibilidad de consolidación de un régimen populista que muestra muchos signos autoritarios.

El segundo aniversario, son los cien años del nacimiento de Don José González Torres, que desempeño varios roles, entre ellos, su secretario general, su presidente y su candidato a la presidencia de la República.

Don José González Torees, fue de esos raros políticos férreos en sus convicciones y principios éticos que nunca fueron trastocados.

Se le debe reconocer su tenacidad con la condujo al PAN antes de la transición política, hacia un liderazgo menos conservador y más negociador y pragmático, así como su nula disposición para negociar con el régimen priísta para obtener mínimos avances en algunos de los temas de la agenda nacional del partido de acción nacional.