En estos dÃas se cumplieron doce años del asesinato del entonces candidato del PRI a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio. Asesinato, que analizado a esta distancia guarda incomodas similitudes con el magnicidio de John F. Kennedy en 1963 en Dallas, Texas. De entrada, un solo responsable, uno solo, capaz por si solo, sin ayuda de nadie, de diseñar, elaborar, preparar y ejecutar con éxito todo un plan para asesinar a una persona muy protegida. Acto seguido la detención casi inmediata de los supuestos responsables, Lee Harvey Oswald en el caso de Kennedy y Mario Aburto en el caso de Colosio. Posteriormente el oportuno asesinato de Oswald en las propias narices de la policÃa por un oscuro personaje de los bajos fondos, Jack Ruby, (Rubenstein, judÃo) portador de un cáncer terminal de hÃgado que lo sacó rápidamente de este mundo e impidió toda posterior averiguación. En el caso Colosio la detención de una persona identificada como Mario Aburto y la presentación de otra persona que ni su propia madre reconoció como Mario Aburto, presentación que se hace posterior a una inverosÃmil entrevista del supuesto Mario Aburto con Manlio Fabio Beltrones, entonces Gobernador de Sonora y Diego Valadez, entonces Procurador General de la República. Lo anterior hace que ciudadano común considere que hubo una sustitución del personaje en algún momento del proceso; incluso, tiene registradas tres estaturas, una de 1.60 otra de 1.70 y otra de 1.80 mts. En 2004 se le traslada de Almoloya a Puente Grande y ya nadie reconoció a ese personaje como el original Mario Aburto.
Otra similitud es que, posterior al asesinato, se crea una comisión especial para investigar y esclarecer el crimen, en los EUA fue la Comisión Warren, en México una comisión creada ex profeso y que en su momento encabezaron Miguel Montes, Olga Islas, Pablo Chapa Bezanilla (el de La Paca) y Raúl González Pérez. La conclusión tanto en la comisión Warren como en la comisión mexicana fue la misma; un asesino solitario que un buen dia decide matar a Kennedy y en el caso mexicano un Aburto que un dia amanece con la idea de matar a Colosio.
Otra similitud, esta más tenebrosa, es la muerte, en un lapso breve, de varios testigos claves, tanto en el caso Kennedy como en el caso Colosio. Se reportan mas de treinta muertos de personas relacionadas con el caso Colosio, entre otros el Director de Seguridad de Tijuana y varios testigos clave. Nadie, que yo sepa, investigó a fondo esta extraña situación
¿Quien o quienes eliminaron a Colosio?. Aquà es donde la imaginación del pueblo, sin confianza en nuestra Justicia, se desboca. Candidatos a responsables hay muchos, desde un cártel del narco rival del cártel “oficial” que le quiso mandar un duro aviso al Gobierno Federal; otros orientan sus sospechas sobre un resentido Camacho Solis, personaje que se sentÃa con la candidatura en la bolsa y nunca pudo digerir el que Colosio hubiera sido el elegido. También el imaginario popular a culpado de este asesinato al entonces presidente Salinas, teorÃa que no se sostiene de ninguna manera; nadie mas perjudicado con la muerte de Colosio que el propio Salinas, le asesinan a su delfÃn en una fecha, 23 de marzo, en que ya le era absolutamente imposible nombrar a un candidato de relevo, deseaba a Pedro Aspe, pero tiene que conformase con el indeseable Zedillo, que habÃa sido expulsado del gabinete para fungir como ayudante de Colosio. Ernesto Zedillo, quien pocos meses después se convirtió en su peor enemigo, encarceló a su hermano y exhibió públicamente a toda la familia Salinas como promotores del contrabando y traficantes de influencias.
Lo orilló al destierro en Irlanda, en México era presa cotidiana de un linchamiento oficial. Su casi segura candidatura a presidir la OCDE se hizo humo.
De lo que sà fue responsable Salinas fue de tolerar, o hasta promover, un ambiente de encono entre Camacho SolÃs y Donaldo Colosio. No se supo que hubiera intentado firmemente corregir y controlar este enrarecido ambiente polÃtico en el paÃs, bien sea poniendo más seguridad a Colosio, o reuniéndolos para aclarar las cosas, recordemos que ya para entonces la campaña la estaba ganando Diego Fernández de Cevallos.
¿Se aclarará algún dia este crimen?. No creo, ni con el cambio de partido en el poder se hizo algo. Fox prometio aclararlo, pero nada hizo; Calderón ya va de salida y ni se ha ocupado del tema.
Fiscales fueron, fiscales vinieron y ninguno avanzó mas allá de lo que se supo la misma noche del 23 de marzo de 1994: Que Mario Aburto era un personaje delirante, que se compró un revolver Taurus, que supo que habÃa un mitin en Lomas Taurinas y que, simplemente, se le ocurrió trasladarse allàpara matar al candidato. Fin del cuento.
Por eso no les cree nadie.

























