En nuestro estado, muchas imágenes, bastantes informaciones y variados sucesos llaman la atención y estos hechos son botones de muestra del estado que guarda la administración de la cosa pública encomendada a las autoridades legítimamente electas, Silvano Aureoles Conejo y su gabinete formal y ampliado.
Dos hechos simples.
1° El pasado viernes 6 del presente se efectuó en la ciudad capital una marcha organizada por las huestes del grupo de presión llamado Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, sección XVIII, Michoacán, que estranguló a la ciudad capital.
Hecho que rompe el supuesto de que este grupo ya no regresaría a sus prácticas industriosas y productivas pues ya se les ha pagado todo y se tiene el $$$ suficiente – incluso federal – para satisfacer sus remuneraciones, pero aun y así, continúan con sus ejercicios y convocatorias.
Curiosamente, el que cobra como titular del ramo educativo estatal, Alberto Frutis Solís, afirmó: la marcha que convocó la CNTE estuvo integrada por personal administrativo y docentes del turno vespertino y, únicamente afectó al 5% de los centros educativos, luego entonces, ¿cuáles derechos importan más, los de los niños y adolescentes michoacanos por recibir y trabajar por una educación de calidad, que son el 95% de la sociedad estatal, o los ¿derechos? del 5% – o mucho menos – de manifestarse para exigir=demandar pagos, gratificaciones de muy dudosa certeza, cuando existen canales para su atención?
¿Y las acciones del Estado, del poder Público y la gobernabilidad o gobernanza como dicen los que saben? Como siempre en Babia para la foto.
2° Un estudiante de la escuela normal Rural Vasco de Quiroga fue hospitalizado por una herida provocada por arma blanca. Ahora bien, de acuerdo, otra vez, con el que cobra como secretario de Educación en el estado, Alberto Frutis Solís, este hecho está, aparentemente relacionado con el control de ingreso de los estudiantes nuevos y que, de igual forma se relaciona con las presiones que ejercen docentes de la institución en búsqueda de la dirección de la institución.
Por estas estas simples palabras uno como ciudadano no sabe qué es más malo=perjudicial=negativo:
¿O los pleitos entre alumnos armados con cuchillos o con otro tipo de armas más destructoras?
¿O que los alumnos – jefes de grupo-comité estudiantil-comunidad escolar – controlen la inscripción de los alumnos de nuevo ingreso?
¿O que los alumnos acepten servir como porros-herramientas-instrumentos de los docentes que buscan la dirección de la institución?
Quien cobra como secretario de educación afirma: el puesto de director sólo puede ser ocupado por un dicente que cuente con base y la elección es exclusiva atribución-responsabilidad del secretario de educación, que por razones de cortesía hemos permitido que los alumnos, y docentes, nos hagan propuestas y de ahí elegimos al que consideramos el mejor perfil. Pero de eso a que lo quieran imponer los alumnos y docentes, ¡no lo vamos a permitir!
Usted, ¿qué opina?, pero por lo pronto… ¡Qué buen chiste de Resortes!























