Rosario Robles Berlanga, ex presidenta del comité ejecutivo nacional del partido de la revolución democrática, ex jefa de gobierna de la ahora ciudad de México, ex secretaría de Desarrollo Urbano – SEDATU – y de Desarrollo social SEDESOL– estas dos últimas funciones en la administración de Enrique Peña Nieto, atendiendo una invitación-citatorio de la Fiscalía General de la República, compareció en sus oficinas para conocer formalmente de lo que se le acusa.
Tras una audiencia que se prolongó por poco más de 9 horas, un juez de control determinó que será hasta el próximo lunes 12 del presente cuando se le defina su situación jurídica, por haber causado un daño a la Hacienda Federal pro el orden de los 5 mil 073 millones, 358 mil, 25 con 25 centavos. – caso que se conoce como la Estafa Maestra -.
La exfuncionaria fue omisa, según el juez de control, ante las irregularidades que le presentó la Auditoría Superior de la Federación sobre las dependencias que encabezó y que nunca lo hizo del conocimiento de su jefe, el presidente de la República…La hoy justiciable fue omisa en su calidad de garante; como secretaria conoció y pudo detener estos actos irregulares por parte de funcionarios que estuvieron a su cargo cuando ella fue titular de la SEDATE y de la SEDESOL.
Estos desvío corresponden a 27 convenios en los que las secretarías a su cargo, solicitaban a universidades autónomas – Universidad Autónoma de Morelos, Politécnica Francisco I. madero, Politécnica de Quintana Roo y Politécnica de Chiapas, así como a la televisora de Hermosillo Radio y televisión y sistema Quintanarroense de comunicación social cumplimiento de colaboraciones, cumplimiento de sus apéndices y seguimiento de proyectos que jamás realizaron y que, además, no requerían, y que muchas empresas a las cuales se subcontrataron son inexistentes y jamás se verificó que las universidades, y empresas, tuvieran la capacidad técnica para realizarlas.
El ministerio público determinó no solicitar medida cautelar de detención – porque el delito está considerado como NO delito grave – y Rosario Robles enfrentará el proceso en libertad.
Una reflexión, si bien esta acción es herencia de la anterior administración, en realidad, ¿Cuál es la responsabilidad de la ex funcionaria?
¿Habrá conversaciones que indiquen que dio la orden específica para esas triangulaciones? Muy difícilmente las habrá.
Su error fue haber tenido personal que la defraudaron y fraguaron los procesos administrativos y técnicos, figuras delictivas de los cuales se le acusa.
A quienes se deberían de llevar ante la justicia es a las instituciones y empresas que realizaron estas maniobras delictivas.
En realidad ¿o se quiere hacer justicia o exhibirla y destruirla, pulverizarla aun más? Está bastante visto que casos como éste son distractores al servicio de la presidencia de la República























