Así, con todo respeto para todos los protagonistas, personas físicas y morales, como el burro que tocó la flauta, dentro de la imparable verborrea cotidiana del titular del Ejecutivo estatal, en una de las más recientes afirmó una situación cierta, pero casual, no causal: recordó a los ediles que, constitucionalmente, en base al artículo 115° constitucional, la responsabilidad de la seguridad pública es de los H. Presidentes de los Ayuntamientos municipales y que la autoridad estatal ESTÁ PARA RESPALDARLOS, bajo una detallada coordinación.

Ciertamente, el texto constitucional establece: fracción I: Cada municipio será gobernado por un Ayuntamiento de elección popular directa, integrado por un Presidente Municipal…La competencia que esta Constitución otorga al gobierno municipal se ejercerá por el Ayuntamiento de manera exclusiva y NO HABRÁ AUTORIDAD INTERMEDIA ALGUNA ENTRTE ÉSTE Y EL GOBIERNO DEL ESTADO.

Su fracción III señala: III. LOS MUNICIPIOS TENDRÁN A SU CARGO LAS CFUNCIONES Y SERVICIOS PÍBLICOS SIGUIENTES…h.- Seguridad pública, en los términos del artículo 21 de esta constitución, policía preventiva municipal y tránsito.

Luego entonces, parece ser, solo parece que, finalmente casualmente, le atinaron el lugar-nivel de la administración pública del Estado al cual debe atacarse para detener, contener, combatir, resolver la inseguridad y que ésta regrese a la sociedad municipal con la tranquilidad, estabilidad y paz deseadas.

Mas lo que estamos viviendo es una etapa de deficiencia, ineficacia, ineptitud, desconocimiento, inexperiencia en todos los sectores de la administración pública, particularmente en una de las más sensibles: la seguridad=inseguridad.

Usando una disgresión, podría ser que esta etapa sea una fase evolutiva de las prácticas democráticas nuestras; en el reciente pasado lo que se deseaba era democracia, pluralidad, política y diversidad ideológica en el camino hacia el poder; mayoritariamente esas cualidades de nuestra forma de vida política y de ejercer el poder ya son realidad, mas eso trajo como uno de sus resultado la inexperiencia, la ignorancia, la incompetencia, pues a los partidos y a sus candidatos lo que les interesaba era conseguir=llegar el poder.

Ahora falta la eficiencia y honestidad al ejercer el Poder en ellos depositados por el pueblo y la gobernabilidad y estas cualidades son responsabilidad, atribución, competencia de los partidos políticos en la aplicación de los procedimientos para la elegibilidad de candidatos y de estos la disposición con la que debe llegar al poder: SERVIR. NO SERVIRSE DEL PODER.

Y por lo que se ve, se siente y es sumamente evidente aun estamos muy distantes de esa etapa. ¿Qué debe y cuánto debe pasar para iniciar la pavimentación de esa ruta?

Regresando al inicio: AQUÍ, EN EL MUNICIPIO, ES DONDE DEBE ATACARSE LA INSEGURIDAD=SEGURIDAD.