Está de moda, por lo menos en Michoacán y Guerrero, hablar de la autodefensa, de las guardias comunitarias y, dado que el titular del Ejecutivo expresó y planteó “la necesidad de ordenar las guardias comunitarias, casi todos hablan de eso, con todo y que para la secretaría de gobernación – federal – son ilegales y para las Comisiones de Derechos Humanos – nacional y estatales -.

Es lógico afirmar que los grupos de autodefensa son generados, o por el aumento de la inseguridad y/o por el aislamiento de las comunidades o por falta de acción y resultados socialmente productivos de las autoridades, particularmente del sector de seguridad pública o por falta de credibilidad en el gobierno legítimo o incapacidad de los cuerpos policiacos – en sus tres niveles de gobierno – para detener los grupos delictivos o todo junto o parcialmente junto. Si a lo anterior le sumamos la complicidad o la omisión y/o la permisibilidad de las autoridades, tenemos los grupos de autodefensa, las guardias comunitarias, el vigilantismo, que pueden ser movimientos de ciudadanos producto del hartazgo de la incapacidad institucional y dan como efecto la creación de grupos de los ciudadanos que se creen legítimos porque son nombrados en una asamblea comunitaria y son ciudadanos de buena conducta.

Pero esos grupos, estén o no encapuchados y entreguen o no entreguen a las autoridades a sus detenidos, abiertamente, le están disputando al Estado el legítimo ejercicio de la fuerza legítima y disuasiva, defensiva y ofensiva de la que es poseedor y depositario y usuario el Estado.

Si esos grupos surgen es porque el Estado, cualquiera que sea su nivel, ha fracasado en su obligación contractual de ofrecer seguridad a la sociedad – el famosos contrato no escrito entre sociedad y gobierno=grupo en el poder -. Y esos grupos están actuando porque el Estado falla y entonces estamos ante un Estado Fallido.

El Estado debe, paralelamente, resolver los índices de inseguridad, ofrecer, y mantener, condiciones de seguridad, paz y tranquilidad y con esto generar las condiciones para la desaparición de estos grupos que pueden ocultar varios objetivos, y personalidades, entre ellas, la de los delincuentes organizados que protegen sus áreas y zonas geopolíticas y de influencia.

Lo grave es que en nuestro estado ya hay varios municipios con estos grupos – si se quiere es un porcentaje muy bajo que no llega ni al 10% del total de los municipios – y ante la pasividad de las autoridades siguen surgiendo, y creciendo, en número en varios municipios. Y Aunque no se quiera aceptar le están disputando al Estado el poder y se cae en la anarquía, a los municipios autónomos y de eso a la Ley de la Selva Social, a la Ley del Más Fuerte, no hay más que unos cuantos pasos.

¡Ah! Pero esos son los grupos que abiertamente, le disputan al Estado el legítimo ejercicio del poder. Existen otros, que parece que no disputan nada, salvo migajas del mismo poder, pero que en la realidad, en la fría realidad social, con su actuar convocan a la rebeldía, a la anarquía y le están, tácita, ocultamente, disputando el poder al Estado.

En nuestro estado, recientemente el Ejército Nacional detuvo a varios integrantes de una Guardia Comunitaria y no se han dado muestras, réplicas en los municipios en los cuales están en píe y con armas. Es muy deseable que de darse este encuentro no sea sangriento, pero el Ejército nacional sería – y es – la barrera final que las enfrentaría.