En el semanario El Economist, de corte financiero y de circulación internacional, publicado en inglés y en la edición que circula esta semana está un editorial que pondera los éxitos logrados por la ad ministración Federal en estos primeros 120 días: La reforma educativa, la reforma a las telecomunicaciones y competencia, la detención de Elba Esther Gordillo Morales y los cambios en materia de amparo, la presentación del pacto Vamos México, al respaldo partidista a este pacto y, refieren, que los efectos de estas acciones positivas se refleja en la apreciación de un 16% del peso frente al dólar y, refiere el semanario británico, que aun falta mucho por hacer, que es más, mucho más de lo que se ha hecho.
Desde la óptica de los editores británicos, lo que falta por hacer es: La aplicación de las reformas en telecomunicaciones y competencia, pues no basta con los cambios constitucionales, se requiere la instrumentación adecuada, tanto en la ley secundaria como en la selección de los integrantes del IFETEL. Adicionalmente, está la forma como vaya a dársele solución al conflicto de los docentes de Guerrero y la implementación de la reforma educativa, Otro, es el reto de la reforma energética, que según ellos debe tener dos ingredientes: El primero son los contratos de riesgo, sobre todo para aguas profundas y shale – gas y crudo -, así como el cambio de su régimen fiscal para permitir aumentar sus inversiones, lo que deberá venir junto con la reforma fiscal. Otro tema en el que faltan resultados es la seguridad. Se requiere que estrategias e instituciones, como la “gendarmería” se conviertan en realidad para que el cambio no sea sólo en la manera en la que se comunican los temas de seguridad, sino también en la mejoría de ésta; uno más es la aplicación de acciones legales contra la corrupción y, concluye, se requiere que la renovada fuerza del gobierno se use para mejorar las políticas públicas y no para recrear el monopolio del poder que tuvo el partido revolucionario institucional antes del 2000.
Cuando el mundo entero no para de hacer elogios del gobierno de Enrique Peña Nieto y sus primeros Cien Días, es sumamente difícil mantener los píes sobre la tierra y tener los ojos puestos en la realidad y pueden surgir comportamientos de soberbia, que usualmente traen consigo miopía y ceguera, que ya se aprecian en varios funcionarios.
El Estado, el gobierno, debe tener en cuenta que lo más difícil de su gestión está adelante, por venir, y hasta que se aterrice en detalle la reforma de las telecomunicaciones, que se lance la energética y que ´prospere la fiscal, podrá decirse que se ha avanzado y ganado el torneo. Mientras tanto, quizá el reto más importante que tiene la administración federal es la actitud.
Conseguir que se mantenga la disciplina estratégica y la iniciativa y la capacidad de operación política que le permitieron en estos 120 días de ensueño es crucial para no desgastar el bono político de la confianza social.
La visión de los editores británicos es recomendada: mantener la disciplina en el proyecto de gobierno y los ojos bien puestos en la realidad para no perder piso.






















