Como lo señalamos en estas líneas y en este espacio, el domingo 2 del presente se realizaron las primeras elecciones en el país, de la administración federal de AMLO, como presidente de la República y con MoReNa como partido en el poder y como MoRena, partido gobierno.

1° Hablando en términos de fines de política, al partido Movimiento de Regeneración Nacional, que no es s partido aunque esté registrado como tal, es una corriente, un tigre, una fuerza, política, un movimiento, encabezada por un solo hombre – Andrés Manuel López Obrador – le fue muy bien: ganó las dos gubernaturas en disputa – Puebla y Baja California, aunque en este estado el periodo gubernamental será de dos años, su candidato triunfador, Bonilla puede perder en la mesa, pues la oposición integró expediente para acreditar, no únicamente su doble nacionalidad, sino también su actual residencia en los Estados Unidos – en San Diego, Calif., USA y que, además, ahí, en san Diego, Calif., USA, participó en varios procesos electorales para puestos de elección y representación populares. Si la oposición integra correctamente el expediente, en tiempo y forma, es muy posible, sería de hecho, seguro, que el asunto llegue a la Sala Superior y se dé marcha atrás, pero… falta tiempo y un ganchito.

2° Como efecto de estas elecciones, MoReNa es gobierno en el 33% del país: 14% de los municipios=334, del total de 2,457 y es mayoría en el 66% de los H. Congresos locales y el H. Congreso de la Unión. Mas en este proceso, MoReNa se presentó, como ya es costumbre en él en coaliciones y, se deduce, que únicamente-que sólo así así ganó

2°.1 El partido (de) Acción Nacional se presentó ante los electores sin alianzas, sin coaliciones y aunque perdió en dos estados en los que se realizaron elecciones para renovar al Ejecutivo estatal – Baja California y Puebla, extraordinarias por la muerte de su gobernadora Erika Alonso de Moreno Valle – conserva 9 gubernaturas – es gobierno en 22 millones de habitantes del país – y 466 municipios, igual al 18.86% del total nacional. Es sumamente temprano para afirmar que el PAN es la real oposición de la 4T.

2°.2 El partido revolucionario institucional, en términos de política para tener-recuperar-ampliar el poder, amplió su base municipal: gobierna en el 22% de los municipios nacionales: 550. Triunfó en Durango – 15 municipios -, Aguascalientes y conservó la cantidad de municipios que tenía, más incrementó uno en Puebla y otro en Aguascalientes y es gobierno en 12 estados de la República. Finalmente, la derrota, aunque lo fue, no fue tan aparatosa comparativamente con el PAN y el PRD. Tal como se ve – a vuela pluma -, parece ser que el PRI no fue competitivo y es sensible-evidente que no estaba preparado para esta derrota – casi nadie lo está -, que lo dejó sin el poder, sin el gobierno, casi sin partido y, relevante=significativo: sin liderazgos – ni nacionales, ni regionales-locales, ni municipales y, lo más grave, la militancia, el peso, el cuerpo del partido, carece de información, está desorientada, desconfiada y, hasta humillada.

3° A excepción de Movimiento Ciudadano, la chiquillería se fue a la cargada y se está acomodando bajo la sombra del árbol – Quien a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija – y son comparsas y escenografía, testigos mudos de los hechos. Varios analistas=politólogos afirman que el cambiar de partido, bandera, ideales, bando, equipo, en otras palabras, desleal, traidor, pues, es señal de inteligencia. ¿Será? -.