Se ha difundido que existen en las ciudades grandes, medias y pequeñas de nuestro estado, grandes cantidades de colonias irregulares; por ejemplificar, se estableció que en la ciudad de Morelia, capital del estado, están, por lo menos 222 colonias irregulares, fuera de norma.

Este hecho indica que no existe, o no opera,  un Plan de Desarrollo Urbano, ni de administración ni mucho menos transadministración; que cada trienio, en cada municipio, ese proyecto, plan o programa de desarrollo urbano es un decir, algo justificante para que el municipio correspondiente pueda cobrar, y el usuario pagar,  el permiso de construcción,   el contrato de agua potable y el tendido de energía eléctrica, etc., etc.

Y este hecho es botón de la anarquía existente en el desarrollo de los centros urbanos, lo que afecta la instalación y eficiencia de los servicios públicos: drenaje, alcantarillado, agua potable, pavimentación,  energía eléctrica, escuelas y jardines.

Este escenario es muestra de que la política de desarrollo urbano o de infraestructura urbana/rural y de inversión en el hombre es un fracaso o no existe.

Por otro lado, en el caso de existir, muestra su inoperancia, su inutilidad, su incongruencia y la equivocación de la política de desarrollo urbano y esta equivocación se muestra por las migraciones de campesinos a este tipo de concentraciones urbanas y el despoblamiento del campo con el consiguiente efecto de despoblamiento del campo, de su envejecimiento y la formación de colonias de precaristas, cinturones  de miseria rodeando las ciudades grandes, medias y pequeñas, todos atraídos por la posibilidad de cambio y mejora de calidad de vida y superar su nivel de sobrevivencia.

La verdad es que  en estos casos, se dificulta el ofrecimiento y prestación de los servicios públicos, haciéndolos más difícil su instalación y eficiencia.

Lo que debe hacerse es cambiar la visión: no desarrollar las magnas concentraciones urbanas y sí promover, propiciar, coadyuvar el desarrollo de las pequeñas concentraciones  cercanas a estas, sus tenencia, los villorrios para que sirvan de contrapeso, contrapeso y balance y las acciones de gobierno se trasladen hacia la periferia y no hacia el centro, lo que encarece y dificulta todo.

DESCONCENTRAR  Y DESCENTRALIZAR TODO ES LO RECOMENDABLE: OFICINAS  Y SERVICIOS PÚBLICOS, OFICINAS Y SERVICIOS PRIVADOS, IGLESIAS, TEMPLOS, DESARROLLOS URBANOS Y DE INFRAESTRUCTURA  E INVERSIONES EN EL HOMBRE: CENTROS EDUCATIVOS – PÚBLICOS Y PRIVADOS – INSTALACIONES DE SALUD, ETC.