Dentro de las acciones de vencidas con nuestro mal vecino del Norte, Estados Unidos, en el tablero político está la estrategia de los dos ejecutivos y los dos defienden la llamada soberanía e independencia de los países que representan.
Donald Trump, ante la avalancha de indocumentados que cruzan nuestro país rumbo a los Estados Unidos, con todo derecho, amenazó con aplicar, a partir de pasado mañana, un impuesto=arancel del 5% a TODOS LOS PRODUCTOS de origen mexicano que crucen la frontera rumbo a los mercados=consumidores norteamericanos y este impuesto-arancel es determinado porque nuestro país, en cuestiones de las olas migratorias de centro americanos, no hay una política pública que evidencie, muestre intención y voluntad políticas de controlar lo que hasta el momento parece estar, y ser, incontrolable. Complementariamente afirmó que este arancel sería gradual: si en julio no se perciben un cambio en la política migratoria en la frontera sur, subirá al 10; si en agosto, continúa nuestra política migratoria igual, ascendería al 15%; si en septiembre, está igual, sería al 20% y si para octubre, continúa como hoy, se quedaría fija, pero en el 25%. Y, además, declaró una barbaridad: No necesitamos a los mexicanos. Ellos, sí.
Andrés Manuel López Obrador, nuestro presidente, con una declarada política de puertas abiertas en la frontera sur, responde con una serie de bravatas – su carta como respuesta inmediata la declaración-amenaza de subir los impuestos, gradualmente – que en nada permiten ver una política pública migratoria institucional, razonable y compatible con la política internacional y de vecindad con los Estados Unidos.
Y como hombre político, con la doble finalidad de mostrar músculo ante los Estados Unidos y subir en la aceptación social – pues aprovecha el odio natural hacia nuestros vecinos – convocó a una concentración NACIONAL EN LA ZONA FRONTERIZA DE TIJUANA – LAS 17.00 HORAS – A UN ACTO DE UNIDAD Y DEFENSA DE LA DIGNIDAD DE MÉXICO Y EN FAVOR DE LA AMISTAD.
Para este acto están convocados todos los mexicanos – como Benito Juárez García -, a todos los sectores de todas las clases sociales, de todas las culturas para un acto de unidad y defensa de la dignidad de México. Entre los invitados – aparte del pueblo mexicano – LOS LÍDERES DE MORENA EN EL H. CONGRESO DE LA UNIÓN, CLAUDIA SHEINBAUM, JEFA DE GOBIERNO DE LA CD-. DE MÉXICO, OLGA SÁNCHEZ CORDERO, SECRETARIA DE GOBERNACIÓN Y, CONFIRMARON SU ASISTENCIA, HÉCTOR ASTUDILLO, FRANCISCO DOMÍNGUEZ, FRANCISCO JAVIER CABEZA DE VACA, CLAUDIA PAVLOVICH Y MIGUEL RIQUELME, gobernadores de Guerrero, Querétaro, Tamaulipas, jefa de gobierno de la Cd. De México, de Sonora, de Coahuila, respectivamente.
Sin embargo, aunque AMLO es un político nato y de todo saca provecho político – lo dejó crecer para terminar con un acto de masas, cuando la solución es mucho más simple: mostrar una política migratoria, más firme, más institucional, como respuesta de Estado, cerrando las puertas abiertas a las olas de indocumentados y ser más estricto en la política de admisión a nuestro territorio, que parece no aceptar nuestro presidente. Es bastante seguro que la aceptación que recibirá nuestro presidente, después de este acto de masas, se irá hasta las nubes.























