Es cierto, la ola de inseguridad social cubre todas las clases y grupos sociales; no existe, no hay ningún nicho, ni profesional ni ocupacional, ni edad ni condición alguna que no haya sido tocado por la delincuencia – sea o no sea organizada, subdesarrollada o tercer mundista o emergente o de Primer Mundo -.
Lo cierto, e inocultable, es que convive con nosotros.
Esta característica y condición social es multifactorial, pero la mayor parte le corresponde a la autoridad inmediata – municipio o estatal – por ser incapaz, ineficiente, ineficaz, incompetente, omisa, hasta cómplice, e incluso gobernar con ella.
Mas, igualmente de responsable son la sociedad adulta – los electores, pero tiene una justificación: ante la encrucijada y obligación de elegir, entregaron su confianza a un novato en la política, que a un político conocido -, los diputados – locales o federales – y los partidos políticos, porque fueron, política y partidistamente, permisivos, laxos y partidizado el ejercicio legislativo, dejaron hacer y dejaron pasar, los representantes populares y los partidos políticos por carecer de perfiles, socialmente positivos, qué ofrecer a la sociedad electoral y con total de ganar, conservar los espacios y/o acrecentar el poder político, ofrecen los espacios de competencia para la representación pública a…¡figuras deportivas, del espectáculo!, que en el ejercicio del poder son una garantía de nulidad…Ahí están Manuel Negrete en un H. ayuntamiento de la ciudad de México y Ana Guevara, en la CONADE…¡Nulidades!
Es el caso de Cuauhtémoc Blanco, actual gobernador del estado de Morelos.
Cuauhtémoc Blanco es, fue y continuará, siendo piedra de escándalo. Una cosa es haber sido un protagonista deportivo nacional y otra, muy diferente, ser competente para el ejercicio de la administración pública. Lo único que Cuauhtémoc Banco tiene, y es su Carta Blanca, es su popularidad.
Actualmente el estado de Morelos, es la entidad federativa con mayor crecimiento de homicidios, secuestros, extorsiones, violaciones – ¡si el gobernador fue un violador, además de escandaloso! – y asaltos y toda la culpa y responsabilidad es del señor Cuauhtémoc Blanco y los directamente culpables son las personas y el partido político que le ofrecieron la candidatura… ¡jamás en su vida pesaron que llegarían al poder!
A ellos les conviene que Blanco continúe siendo gobernador, pues ellos y no Cuauhtémoc Blanco, mandan en el estado que ante la incompetencia del gobernador – que con sus dichos y puntadas ¡otro más! -, están llevando a la sociedad y al estado morelenses, al caos y a la anarquía.
Ante estos escenarios sociales, se deberían iniciar los trabajos jurídicos, políticos y legislativos para declarar desaparecidos los poderes en el estado de Morelos y convocar a nuevas elecciones.























