Recientemente se conmemoró, y se festejó, el LXXIV aniversario del decreto que determinó la Expropiación, y Nacionalización, de la riqueza   petrolera  del país; como la política pública energética nacional, como todo lo que huela a nacionalismo, a estatismo, esta á cambiando, lo que menos desean los grupos políticos  en el poder proempresariales es festinar actos y hechos d corte nacionalista, ese acto fue protocolario y poco difundido y los medios de información, también, le concedieron poca importancia y eso que por lo menos el 40% de los ingresos a la tesorería de la nación son de origen directamente petroleros.

Bastante se ha comentado el hecho de que el Estado valora la posibilidad de eliminar  el llamado subsidio a las gasolinas  – además del gas y  el dela energía eléctrica – por lo costoso que resulta para el erario público comprar en el extranjero gasolina cara y venderla en el país a precios baratos – que es discutible y no creíble, porque no ha habido ni información confiable  ni transparencia en este hecho – y la necesidad de que la nueva refinería de Tula  ya inicié realmente su levantamiento y edificación e inicie sus funciones – Actualmente PEMEX opera seis refinerías que procesas 1.3 millones de barriles diarios para obtener combustibles -gasolina, diesel, combustóleo, turbosina, entre otros -. Hasta el momento no existe nada confiable …puras palabras, cifras y gráficas.


Los candidatos a la presidencia de la República dieron opiniones sobre estos hechos y mostraron que están fuera de la realidad político-económica- social. Sus propuestas entraron al umbral de la conveniencia de  continuar con la disfrazada privatización de la paraestatal PEMEX y con la desaparición del subsidio. El que más se acercó    fue Andrés Manuel López Obrador, quien propuso  la construcción y operación de cinco nuevas refinerías con la finalidad de eliminar las importaciones y evitar, así la compra y fuga de recursos financieros, pero casi inmediatamente vino la réplica.

Algunos llamados expertos afirmaron que la propuesta de Andrés Manuel CARECE DE SUSTENTO, SI ANTES  NO SE MODIFICA LA MANARE DE OPERAR EL SISTEMA DE REFINACIÓN, QUE REGISTRA PÉRDIDAS. Recomiendan : ANTES DE CONSTRUIR  NUEVAS INFRAESTRUCTURAS SANEAR  LAS CONDICIONES QUE AQUEJAN A LA INDUSTRIA DE LA REFINACIÓN. DE NO HACERLO ARRASTRAÍA LA MISMA PATOLOGÍA Y MULTIPLICARÍA LAS PÉRDIDAS.

Como esto entra en el sector de la política interna existen muchas opciones y justificaciones para resolver estas recomendaciones y todo se reduce a política laboral con el sindicato de PEMEX y todo podría ser, o no ser. Dependiendo de las relaciones con esa poderosa organización laboral y la política pública del presidente de la República y del director de la paraestatal, pero de que son necesarias las refinerías, lo son.

CURIOSAMENTE LOS SINDICATOS DE LAS EMPRESAS PARAESTATALES –PEMEX Y CFE – TIENE LA PERCEPCIÓN DE QUE ELLOS SON LOS ÚNICOS QUE GARANTIZAN QUE  PEMEX Y CFE CONTINÚEN SIENDO PROPIEDAD DE LA NACIÓN.