PARA MI HIJO FAVIO, POR SUS 43 AÑOS DE VIDA

PARA JUAN MANUEL BELMONTE, POR SU PRONTA, TOTAL Y FELIZ RECUPERACIÓN.

“EL PODER DESCANSA EN LA RAZÓN”.- EL PRINCIPITO.

Una: Grupo plural, multiprofesional y ultrademocrático de amigos, y conocidos, tiene la gentileza y bonhommía de aceptarme los viernes por la tarde, allá casi al finalizar Lago de Camécuaro o en la casa de Armando, una cuadra al suroeste del bulevar Arriaga Rivera, para compartir y disfrutar pan, sal y rociados con aceptables vinos de mesa y de los otros, buenas carnes, platillos regionales, en ocasiones, y buenas pláticas y agudos comentarios, siempre. Es infaltable el buen humor y la camaradería. Una de esas, casi 13 de noviembre, coca cola laig en mano, puntual, llegó Manuel, contador público, ex funcionario de la tesorería general del estado; terminó de saludar a los pocos que habían llegado y casi al sentarse le pregunté:


– Manuel, supongamos que XYZ, es el gobernador electo; que tiene en su poder

las constancias por todas las instancias electorales y jurídicas, estatales y federales, y que tú serás el tesorero del estado, ¿qué le propondrías a tu amigo gobernador para resolver la situación de las finanzas estatales y tener dinero? Su blanca piel y sus ojos mostraron instantáneo desconcierto. Acaso pensó que lo tanteaba. Se me quedó viendo y me dijo:…

– Al rato te digo, déjame pensarlo. Y sí, después de algunas picadas a las patitas, al

queso, al chicharrón y darle tragos a su coca cola, me fue desgranando lo que ahora la nueva administración está proponiendo realizar como política pública excepcional, cuando debe ser la normal en toda administración para iniciar el enfrentamiento, solución y administración de la crisis que enfrenta (No son nuevas. Son recetas de las instituciones financieras internacionales –FMI, BM y del Banco de México -, aplicadas en México, que recuerde, desde la época de López Portillo y Miguel de la Madrid).

– En realidad no puede hacer otra cosa, más que eso: Pedir dinero prestado,

austeridad y control del gasto. Ahí están Grecia, España, Portugal, Irlanda e Italia, le comenté.

– Están muy lejos.

– Toda proporción guardada, es lo mismo. (Pasado el tiempo, hoy, aunque no es mi

función, pensando en ese momento agregaría que la administración, para resolver “definitivamente” el asunto del quebranto financiero y el posible no pago, podría restructurar su deuda total para pagarse en 100 años. Total, que se pague en ese futuro. Así lo hizo la administración Federal: colocó bonos de deuda a 100 años de amortización ¡Y todos contentos! ¡Ni quién dijera algo! Y si le buscan, el gobierno Federal está súper endeudadísimo) ¿Qué podría pasar? Nada. Se seguiría pagando, pero en abonos más chiquitos y habría dinero para no andar mendingando. Como complemento está el caso de la primera economía, y primera potencia, del mundo: debe a instituciones financieras casi su presupuesto anual total y cada año su poder Legislativo acuerda el creciente monto de su endeudamiento. Dicen que nadie sabe cómo, pero lo cierto es que su economía sigue como si nada. Adicionalmente, propondría, la desincorporación de bienes propiedad del estado mediante convocatoria abierta, para adjudicarla al postor más alto y no etiquetado a amigos-compromisos y, por urgente necesidad, no la verificación, pero sí el No Circula, con la finalidad de sacar de la circulación el 20% del patio vehicular del estado y regresarle ese porcentaje a los ciudadanos, estableciendo política pública de reordenamiento y mejora del transporte público en el estado, y en la ciudad capital.

Dos: Hace casi 15 años, persona muy cercana a mí, por esas negociaciones naturales que se hacen (varias, no recomendadas en áreas educativas), en lo que llaman política educativa, resultó favorecida con una de las segundas posiciones de servicio (la transformaba en sinónimo de Poder) en su centro de trabajo. Con entusiasmo disfrutábamos de la mesa. Recuerdo su expresión y comentario:

– ¡Ahora sí! Esos… ¡”#$%&/() e &?¡?=()/&%$#”! que nada más se la pasan ¡”#$%&/()=¿?! …les llegó la hora…Los pondré a trabajar. Y por ahí se fue. Cuando tomó un poco de aire, solo le dije:

– Recuerda que eres trabajador confianza; que llegaste ahí por cuestiones sindicales y

tendrás que definirte. Debes tener muy presente que si vas a aplicar la ley, debe ser para todos, no solo para el grupo que perdió. General. Pareja…Si llegas a hacer excepciones y dejas pasar a este porque es del grupo, a este otro porque nos ayudó…te llevará la jodida y perderás autoridad. Las instituciones evolucionan por la lucha de los opuestos, pero si esta lucha será para destruir al contrario, al otro, la institución se detendrá y eso es equivalente a un retraso. Recuerda que serás autoridad para todos, no nada más para vigilar a los que tú dices. Allá tú. Y, pues sí, tiempo después me enteré que así le fue y eso, de ser autoridad para todos, no nada más para los que perdieron, es lo que debe hacer la administración estatal: la austeridad para todos, las restricciones para todos, los despidos, los recortes presupuestales en plazas, viáticos, servicios y prestaciones para todos, porque importa el estado, el todo. Debe revisarse la funcionalidad y de, y en, todas las áreas, para tomar la mejor decisión y que la no creación de plazas sea cierta. Ciertamente eso se dijo, pero eso se esperaba que se dijera. Se debe pasar a los hechos. Cómo ejemplo, ¿se sabe, se ha dicho, cuántos son los asesores, coordinadores, secretario particulares, privados, técnicos del gobernador, del DIF, de todas las áreas de la administración? No es osado afirmar que en la administración estatal y municipal (y si desea, en la Federal) existen asesores, coordinadores, secretarios particulares, privados, técnicos, directores de áreas tan pomposas como infuncionales, en demasía (y eso que los prohibieron) y operan áreas duplicadas y otras que funcionarían con eficiencia, y mejores resultados, con el 50% del personal que asiste y/o cobra. Si gustan dense una vueltecita por las áreas. Ahí se nota.