Finalizando con información de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública y Urbana difundidos por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática sobre este primer cuatrimestre de la administración federal, debe recordarse, y en su caso precisarse, que esta institución es autónoma y que sus datos son imparciales y apartidista – al menos así deben ser -, además, objetivos, reales, confiables y sin matices político partidista y, muy seguramente, sus datos no coincidirán con las cantidades de la Secretaría de Seguridad Pública y del Secretariado Nacional de Seguridad Pública, dado que esta secretaría y oficina trabajan con la información cuantitativa de las denuncias civiles presentadas en los órganos estatales y municipales y el INEGI con las percepciones de los adultos y residentes, mayores de 18 años, categorizaciones muy diferentes entre sí.
Además, si bien esta información es confiable, si debe señalarse que está incompleta o es, en su caso, limitada o muy parcial, pues únicamente se aplicó en 67 ciudades-poblaciones del país, sin informarse el criterio para seleccionar las poblaciones; probablemente sería más cercana – más de lo que es esta cuyos datos difundió – si se consideraran diez o doce ciudades-poblaciones de cada estado, a excepción de estados más chicos como Tlaxcala, Aguascalientes y Colima.
El universo sería mucho más representativo.
Por otro lado, por los resultados, por las tendencias-concentraciones de las respuestas es bastante evidente que el Estado, – la actual administración federal – está utilizando, poniendo en práctica la misma estrategia que tanto criticaron cuando eran partido de oposición: choque, enfrentamiento directo, juego de vencidas y, finalmente, los tres niveles de gobierno – Federal, estatal y municipal están apostando todo a una sola carta: Gendarmería=Guardia Nacional. El enfrentamiento, desistimiento, disuasión y, finalmente, solución, viene de arriba hacia abajo.
Y esa estrategia, plan, programa y proyecto de política pública está equivocada.
La solución del grave problema nacional debe iniciar en dos vías: 1° Desde abajo – a la inversa, de la acción Federal -: desde el municipio. Aquí debe fortalecerse y redirigirse en todos sentidos: aquí en territorio municipal está la residencia de los delincuentes y en los municipios todos se conocen y es aquí en donde deben asignarse más recursos financieros, humanos, técnicos y de equipamiento en todo sentido, claro, bajo un proyecto, plan y programa y no soltar el dinero, así como así. Incluso saldría mucho más barato, ya que, a los elementos de la Gendarmería, aparte de cubrir el costo de la edificación&acondicionamiento de sus instalaciones físicas&materiales se les pagarían hospedaje, alimentación y combustibles, además de sus salarios y gratificaciones y eso es muy caro.
2°. -Apoyándose en los docentes de todo el sistema educativo nacional, en la Escuela, establecer un, real, cierto y amplio programa Federal, estatal y municipal para crear, desarrollar y manifestar valores cívico-educativos de respeto a la autoridad pública, de honestidad, respeto a la ley, respeto al estado de Derecho, respeto a la propiedad privada, respeto a los mayores, respeto a los bienes nacionales, respeto a los símbolos patrios y de cumplir la ley. De otra forma, estaríamos dándole vuelta a la noria, sin aprender de nuestros mismos errores. Y esto no es nuevo.























