Un hecho singular es que en este inicio de administración federal varias instituciones de educación superior, pública, estén en paro=huelga, lógicamente, como mecanismo legal por demanda de revisión contractual anual – Contrato Colectivo de Trabajo – y para obtener así, después de las charlas de avenimiento y negociaciones, sustancial mejoría en sus remuneraciones – salario, prestaciones y gratificaciones -.
En estos días son varias las universidades públicas – entre ellas, la Universidad Autónoma Metropolitana, y sus planteles=campus -, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México – y sus planteles=campus, la Universidad Autónoma de Agricultura Antonio Narro – las que están en paro y, para algunas de ellas, con el riesgo de perder el cuatrimestre-semestre.
La huelga en la Universidad Autónoma Metropolitana ya rebasa los ochenta días y el asunto está trabado porque el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana demanda un incremento del 20% en sus salarios a trabajadores académicos y administrativos y la institución ofrece el 6.45%.
En estiramiento de la liga las autoridades universitarias solicitan a la Secretaría de Hacienda, a través tanto de la SEP y de la ANUIES, un respaldo extraordinario por el monto de 300 millones de pesos, que ellas no tienen, que les permitiría cubrir la exigencia sindical de mejora salarial para el universo de trabajadores de la institución y, en tanto, los trabajadores de la UAM, sindicalizados, han tomado, reiteradamente, casetas de la Autopista del Sol, acciones que representan un daño patrimonial arriba de los 4.500,000.00 a la empresa CAPUFE, por día, pues según los liderazgos del sindicato “no hay voluntad de las autoridades educativas para resolver este conflicto”.
Para resolverlo, ellos proponen varias opciones: A.- Disminuir 10% el sobresueldo para más de 80 mandos medios; con esta medida administrativa podría avanzarse en cubrir la demanda de aumento sindical. B.- Disminución inmediata del personal de confianza contratado de forma irregular, YA QUE DUPLICA FUNCIONES DE LOS TRABAJADORES DE BASE E IMPACTA SIGNIFICATIVAMENTE EN LA NÓMINA. (El personal de confianza en al UAM es excesivo: son 1,098 y de ellos, 1,223 desplazan a los empleados de base. Esto representa un impacto en el presupuesto por $ 445 mil, 131, millones, 468 mil pesos al año.) C.-ELIMINAR LOS SUBSIDIOS A LOS IMPUESTOS DE LOS BONOS Y ESTÍMULOS EXCLUSIVOS DE LOS FUNCIONARIOS.
Las dos posiciones están firmes y, aparte de que, de hecho está perdido el cuatrimestre, la mayoría de los trabajos de investigación científica se desarticularon y desperdiciaron, y de ser ciertas las informaciones sobre la cantidad del personal de confianza y sus salarios así como el pago de subsidios para no pagar los ISR de los mandos medios y del personal de confianza, se muestra que las autoridades universitarias están haciendo un mal uso – perverso – y hasta inmoral – acaso legal, pero inmoral – de la autonomía universitaria.























