Una de las recomendaciones de todas las oposiciones es estar en los Medios de comunicación, sea cierto, sea falso, sea una fake news, post verdad, postmentira; lo que sea. Lo más importante es estar en la línea de batalla, siempre estar en los ojos, en los sentidos y en la mente de las personas…y esto lo hace muy bien el señor Andrés Manuel López Obrador: desde las seis/siete de la mañana está en los Medios con su rueda/conferencia de prensa en Palacio Nacional y él es y manda las notas informativas – bueno, su rueda-conferencia de prensa es un monólogo-púlpito, que lo usa para ofrecer información y llamar la atención y balconear a sus enemigos y fifís amigos -. Total que él es la noticia.
Por alguna razón que se desconoce, aunque se dijo y así se justificó – que con motivo del D Aniversario de la Conquista por las huestes españolas comandadas por Hernán Cortés de la Gran Tenochtitlán, el 21 de agosto de 1521 – y sin que hubiera una razón para informar, salvo la de estar en los medios – el señor presidente de la República hizo saber que había enviado sendas cartas – una, a los reyes de España y la otra, a S. S. Francisco, cabeza visible y Papa de la Iglesia católica, rito de Occidente -, en las cuales solicitaba que ¡pidieran perdón a los mexicanos!…por los desmanes, atrocidades realizados por los conquistadores españoles – en el primer caso – y por los sacerdotes, en el segundo!
Independientemente de las respuestas de los reyes católicos y de S.S. Francisco ambas situaciones generaron diferentes corrientes de opinión y posiciones ideológicas y culturales, pero, aun siendo un hecho que generará tinta y saliva de más, estos sucesos sirvieron para matizar algunas situaciones, como las siguientes:
En el seno de la Asamblea Legislativa de la ciudad de México se votó una iniciativa…¡para derruir, quitar y olvidar las estatuas de Cristóbal Colón y todo testimonio-vestigio escultórico, pictórico español! (Como la estatua del Caballito – en honor de Carlos I y V)…afortunadamente el voto fue negativo y la iniciativa fue desechada, enviada y arrumbada en el salón de los tiliches inservibles.
¡Cómo viviríamos si la nación mexicana pidiera perdón a tantos pueblos y gobiernos por los hechos y resultados de nuestra Historia!
Por los escenarios actuales es muy evidente que, a nuestros representantes populares, y autoridades, les falta información y sentido común.
El mejor producto de esos hechos somos nosotros. ¿Qué habría sucedido, qué tipo de sociedad seríamos, si no hubieran sido los españoles los que nos conquistaran? ¿El modelo anglosajón? ¿El modelo portugués? ¿El modelo francés? ¿El modelo holandés?
Las culturas nativas y poblaciones primigenias de los territorios conquistados son testimonio de lo que pudimos ser y no fuimos: no hay vestigios, ni testimonios culturales de esos territorios, ahora naciones, casi todas independientes y soberanas, pero cuya cultura y población o fue destruida o desaparecida o enviada a reservaciones o diezmada. Los reinos de Castilla y de León, que después aglutinaron en su trono a los demás reinos locales, por la razón –utilitaria – que haya sido, nos conservó y aquí estamos.























