El Senador de la República, Napoleón Gómez Urrutia, en entrevista concedida al diario RAZÓN, de circulación nacional, y que fue publicada en su edición del pasado viernes 05 del presente, afirmó lo siguiente:
LOS SINDICATOS NO SE PUEDEN HEREDAR, PUES NO SON EMPRESAS.
Y tiene razón, nos pueden heredar, pero SÍ SE PUEDEN PERPETUAR EN EL CARGO, HASTA EN FORMA VITALICIA Y ÉL ES UN EJEMPLO DE ESTA CARACTERÍSTICA DE NUESTRO SINDICATO Y DE NUESTRO NUEVO ¿? SINDICALISMO: ¿CUA´NTOS AÑOS LLEVA AL FRENTE DEL MEMBRETE SINDICAL MJINERO, QUE CONTÓ CON LA COMPLICIDAD-PROTECCIÓN-OMISIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN FEDERAL PASADA PARA CONTINUAR SIENDO LÍDER ELECTRÓNICO – VÍA SKYPE – DE ESE GRUPO DE TRABAJADORES MINEROS, A PESAR DE LA DISTANCIA: RESIDÍA EN CANADÁ.
Y los ejemplos los tenemos en todos los sectores económicos del país.
Para no ir más lejos, en la ahora débil Confederación de Trabajadores de México – CTM, con Fidel Velázquez Sánchez y los pocos líderes que la han dirigido, como Leonardo, La Güera, Rodríguez Alcaine; en la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos – CROC -, Francisco Hernández Juárez – en TELMEX – quien desbancó a su eterno y ya desaparecido líder XXXX XXXXXX; en el sector Educativo, Carlos Olmos Sánchez y Carlos Jonguitud Ramos y en PEMEX, Joaquín, la Quina, Hernández Galicia y, aquí en Michoacán, como ejemplo, Manuel Macedo.
Así que tiene razón, parcialmente: no son empresas para heredarse, pero él recibió de su papá y su papá de su abuelo, la nacional de ese sindicato minero y la familia Gómez Sada se ha perpetuado en el trono de ese imperio sindical, que, en contra de su afirmación, nada tiene de democrático.
Ocultamente – aunque no tanto – Napoleón Gómez Urrutia está trabajando para desestabilizar a la CTM, CROC y Congreso del Trabajo pues son considerados por los estrategas políticos de la cúpula de MoReNa como eslabones de poder corporativo del gobierno priísta y desean crear otra central obrera muy diferente de la CTM, aunque con el mismo perfil.
Y ese es la función de Napoleón Gómez Urrutia. Por eso le concedieron la senaduría plurinominal y la promesa de desistir de ese viejo asunto del fideicomiso del dinero de los trabajadores mineros.
Ese es el papel suyo; descarrilar, destruir a las vetustas centrales obreras empezando por la CTM, hasta su desaparición o hasta que sean un simple membrete.























