Muy recientemente y sin que hubiera necesidad, el señor presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en gira por el sureste del país, informó que había firmado una carta dirigida al Rey de España, que, en concreto, demandaba a la Corona Española una acción de perdón a nuestro país por los agravios=aniquilamientos y casi extinción de naturales de lo que ahora es México=Estados Unidos Mexicanos recibidos durante la conquista – ¿y los tres siglos de ser Colonia y explotación indiscriminada de los recursos naturales? -.
¡Ah!, y, por el mismo motivo, otra a S.S. Francisco, cabeza canónica, política y financiera, y jefe visible, de la Iglesia Católica, rito apostólico de Occidente.
Independientemente de la respuesta de sus majestades españolas y de SS Francisco, que, muy lamentablemente, colocaron diplomáticamente, en su lugar a nuestra diplomacia y particularmente a nuestro Presidente y, simbólicamente, a nuestro país, estas acciones y sus respuestas, generó un diluvio de juicios que tuvieron, principalmente, estos efectos: el primero, dividió aun más a nuestro país y 2, se confirmaron las posiciones, además, de, como complemento, ventanear a nuestras autoridades político-ejecutivas y nuestra diplomacia, que no da una y parece que están en manos de ciegos.
Es muy cierto, fue una conquista y como conquista, fue a sangre y fuego y se dieron infinidad de hechos de sangre y…todo lo que se dijo, mas no ha habido ninguna conquista en ninguna parte del mundo que se haya realizado con oraciones, incienso y estampitas.
(Mas deberíamos de estar agradecidos que nos descubrieron y conquistaron súbditos de Castilla – reino cabeza de la lucha de liberación=recuperación del territorio de lo que ahora es España, y al cual se aglutinaron las demás autonomía -. Si hubieran sido portugueses – seríamos mayoritariamente mulatos y nos habrían extinguido – o franceses o anglosajones, habría sucedido lo mismo: exterminio y los pocos sobrevivientes los habrían mandado a las reservaciones – como, en Europa, enviaron a los judíos. Igualmente, España era el país más atrasado – en el desarrollo cultural y educativo – , el más feudal de Europa. El producto de todo esto – lo bueno y lo malo -, somos nosotros y nuestra cultura: el mestizaje.
Ahora bien, técnicamente, no correspondía al presidente de la República redactar, firmar y enviar las misivas, si no al secretario de Relaciones Exteriores – al carnal Marcelo – y si tanto era la exigencia-urgencia, al Senado de la República, que es quien marca la política exterior…pero ¿Para y por qué las hizo? Si no ganó nada, salvo precisiones históricas, justas y claras, y muy bien redactadas, y en lenguaje diplomático, colocaron a cada quien en su lugar.
Dos cosas más. Una, en su caso, España debería pedirnos-demandar=solicitar a las instituciones republicanas mexicanas perdón por todos los daños=hechos y recibidos por la población española residente en nuestro país durante todos los años-siglos de nuestras convulsiones político sociales, en las cuales hubo de todo. Sería un intercambio interminable de anacrónicas, e inútiles, notas diplomáticas entre dos gobiernos y si se ampliara, en todo el mundo sería el cuento de nunca acabar.
Segunda, Se está cayendo – por dos razones – en el juego de Andrés Manuel López Obrador: A. Como está perdiendo credibilidad=aceptación, usa=hace cosas como éstas como distractores – la última consulta pública de GEA-ISA así lo muestran. Comparativamente, en los 100 días de gobierno, Fox Quesada fue mejor tratado que él; el 59% considera que el Ejecutivo federal está retirado de la gente y el 64% lo considera poco honesto. Esto es muy peligroso para su ego y visión de gobernabilidad -. B.-Estar siempre en los Medios, sea bueno o malo o indiferente. La receta es estar en los Medios. Ser notorio, aunque al país y a su sociedad, sirva para nada.























