Por enésima ocasión en esta desastrosa administración estatal, el titular del poder Ejecutivo, efectúa relevos-enroques-cambios – como se les quiera llamar o decir – en el círculo de hombres cercanos a él.

Se dice que los cambios siempre son para mejorar y en este caso, ¡vaya que sí se necesita!

Por el lado que lo quiera ver es muy notorio, sumamente visible y demasiado la mala administración, la ineficacia y al ineptitud en el hecho y acto de gobernar: deudas con el personal humano – planta física – de la administración pública estatal, deudas con empresas prestadoras de servicio, deudas con terceros obligados, dificultades para completar la nómina del magisterio estatal, presupuestos de egresos estatales – pareciera que se elaboran-conforman – únicamente como requisito legal, pues la planeación y programación del gasto son inexistentes y hechos sin tomar en cuenta lo prioritario, lo básico: lo existente; continuando, administración estatal que gobierna con los medios de comunicación – se ignora si a ellos se les cubrirán los costos de la propaganda-publicidad+convenios – y se respalda en ellos, pero la realidad es otra.

Ciertamente es una atribución constitucional del titular del poder Ejecutivo la facultad de realizar cambios en su gabinete, de lo cual nadie se opone; únicamente se desea que estos cambios sean para mejorar la administración, pero dadas las circunstancias=escenarios en nuestro estado, se deduce que son para responder necesidades y compromisos políticos, como si se estuviera preparando ya la salida y se llegara al famoso año de Hidalgo, y ya falta menos.

Independientemente de la llegada-arribo de Carlos Herrera Tello, a la secretaría de gobierno; de Juan Bernardo Corona a la Secretaría de Desarrollo Social y Humano; de Juan Carlos Barragán, a la secretaría de educación en el estado; Alberto Frutis Solís se va a como presidente del comité directivo estatal del partido de la revolución democrática y José Martín Godoy Castro, arriba a la secretaría de seguridad pública, se les desea lo mejor y que les vaya bien, pues si les va bien a ellos, desde el punto de interés social, positivamente hablando, nos irá bien a nosotros los michoacanos y los que nos visiten.

En todos ellos se ve y se nota que son decisiones y designaciones por compromisos políticos, no para eficientar a la administración y si por algo le importa al Ejecutivo estatal, debe tener presente que la alternancia en el poder está a la vuelta de la esquina y debe, su partido – si es que tiene alguna simpatía por alguna organización política con registro nacional y/o estatal – debe conservar el poder en el próximo proceso constitucional electoral para que no le saquen los trapitos al sol ¡Y vaya que tiene muchos!

Puede perder el gobierno y el partido y como están los escenarios políticos nacionales y estatales, no es nada recomendable perder el poder y ser derrotado por la ya no tanta oposición.
Por lo pronto bienvenido los movimientos de la canasta estatal.