Hablar del tema de las deudas de los municipios, de las deudas de los estados de la Federación – y no callar  sobre la deuda  del Estado mexicano, que es aparte de cuantiosa, enorme, sobre todo ahorita que está en barata: los intereses son bajísimos, no hay – está de moda.

No hablaremos de cantidades. Solo del hecho en sí.


Se sabe que la deuda de los municipios con los Bancos es cuantiosa; que en estos doce años creció exponencialmente; pero que no únicamente deben a los Bancos. También a la Bolsa Mexicana de valores, pues algunos municipios bursatilizaron sus finanzas y otros, pocos, a varias Compañías Aseguradoras y Casas de Bolsa.

Todo lo anterior sabiendo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación había precisado, fallado en el sentido de que estos ingresos, eran deuda y no ingreso neto.

En este momento, de cambio de administración, están sacando poco a poco la información y lo que no cambia es lo siguiente:
1°.- Desde la Presidencia de la República, a través dela Secretaría de Hacienda, se alentó esta moda y ahora práctica y ahora se espantan. Cierto es otra administración y es otra la política pública.

2°.-La secretaría de Hacienda desconoce – esa es la palabra – desconoce el monto real y cuáles estado y municipios, deben, cuánto, a qué interés y a qué tiempo, porque, argumenta, es imposible saberlo. Es más, el H. Congreso de la Unión solicitó a la Comisión Nacional bancaria y de Seguros y a la  Asociación de Banqueros de México esta información y le contestaron que “únicamente por orden judicial lo harían”. El famoso secreto bancario.

3°.-En este asunto, no solo los municipios y los estados son responsables; también los Bancos, Casas de Bolsa y la Bolsa Mexicana de valores, así como las compañías aseguradoras, aunque las instituciones-empresas financieras nunca pierden y cuando pierden…¡arrebatan!, como dice la canción.

4°.-Las entidades públicas – municipios, estados y Federación – que obtuvieron préstamos, que contrajeron obligaciones con cargo a las participaciones federales, al impuesto de la nómina  o a ingresos petroleros, lo hicieron sabiendo que estaban hipotecando el futuro de la inversión pública en el hombre  y asegurando la ineficiencia de los servicios públicos.  

5°.-Estas entidades pública, con la finalidad de  obtener dinero fresco y en grandes cantidades, para cumplir sus obligaciones, sus compromisos, facturas políticas y programas y acciones de gobierno están procediendo de la manera más fácil: hipotecar la administración pública – y no de la forma recomendada: disminuir gasto corriente, adelgazar el cuerpo del organismo-Estado, bajar realmente salarios y prestaciones y aplicar programas de austeridad.

6°.- El H. Poder Legislativo trata de poner orden y revisar toda solicitud de préstamo realizada por loa H. Ayuntamientos y dependencia de los estados. Ojalá lo logren.