Toda la sociedad nacional tiene presente estas situaciones: siendo la inseguridad social-familiar una cuestión de percepciones – personal, familiar, social -, la ola delincuencial  – de todo tipo – convive con nosotros; una más, que las autoridades de los tres niveles de gobierno – federal, estatal y municipal, – han sido incapaces – por multitud de razones que no vienen al caso presentar, enlistar, sin embargo, muchas de ellas fueron por connivencia, complicidad, cogobierno, con la sombra oscura de la sociedad – de ofrecer seguridad a sus ciudadanos y, una más, que ante esta incapacidad, insuficiencia, inhabilidad, ineficacia, inexperiencia, etc., por orden presidencial del – ya  en este caso -, expresidente, Luis Felipe Calderón Hinojosa, ordenó que el Ejército Nacional saliera a las calles a realizar acciones y trabajos de patrullaje y vigilancia.

                En estos casi dieciséis años, la violencia no ha cedido y sí se ha incrementado y el Ejército Nacional – incluidas Marina y la Policía Federal – ha sufrido, injustificadamente estigmatizaciones y hasta desprestigio y lo que es peor, señalamientos de violador de los derechos humanos.

                Era necesario un marco legal para respaldar jurídicamente el accionar del Ejército Nacional y la anterior administración federal – Enrique Peña Nieto al frente – propuso una iniciativa y se le llamó Ley de Seguridad Interior, mas no fue aceptada – entre las razones que se argumentaron fue que esta iniciativa de ley ocultaba una creciente militarización del país – y sí rechazada, mas el perfil  de inseguridad no cedía  y la presión continuaban y la ola delictiva crecía.

                Esta nueva administración –presidida por MoReNa y Andrés Manuel López Obrador, con mayoría natural en ambas cámaras – presentaron iniciativa sobre la creación y regulación de la Guardia  Nacional, que incluía el marco legal  para la acción de los  elementos del Ejército Nacional.

Después de varios días, casi meses – y como resultado de trabajo de negociación legislativa en ambas H. Cámaras del  H. Congreso de la Unión, fue  votada casi por unanimidad y ya fue  turnada  a  las H. Legislaturas de los estados para su lectura,  discusión y, en  su caso, aprobación,  o rechazo.

Para que  esta  iniciativa tenga carácter de ley nacional,  deberá  contar con la  votación  favorable de por lo menos la mitad más una de las H. Legislaturas estatales – mínimo  17, en total o más –  y el pasado viernes  primero del presente marzo, las legislaturas de Campeche y Guerrero las votaron favorablemente. Ya únicamente faltan 15.Así que, habiendo disposición de los titulares de los  ejecutivos estatales – es muy posible que a medio mes de  este marzo la Ley de la Guardia Nacional ya será una reforma constitucional y un hecho  legal su creación y se publique en el Diario oficial de la  Federación, y en la Gaceta Legislativa.