Uno de los efectos directos resultantes de la llamada solución al conflicto magisterial  – que  recientemente  terminó, se  levantó, se solucionó,  temporalmente como así  declarado  por los liderazgos del Grupo de  Presión,  la llamada Coordinadora  Nacional de Trabajadores de la  Educación (que ni es coordinadora, ni  es nacional) – fue la presentación  de calendario de pago de las quincenas pendientes , así como de los  famosos bonos,  todo lo anterior para el personal  estatal – que se supone, porque no hay información clara, precisa, veraz, sobre este universo -, que está integrado por personal que sirve al sistema  educativo estatal en los niveles y/o subsistemas de educación preescolar, primaria, telesecundaria y  telebachillerato.

                El respaldo  a  este calendario  de  pagos fue el  dinero,  recursos financieros, que la  secretaría de Educación pública por  orden o del secretario de educación pública, previo acuerdo con e l  señor presidente de la República o del presidente de la República al secretario de Hacienda,   que se autorizó situar en las  cuentas o  de la secretaría  de educación del estado o de la tesorería  del  estado  o del gobierno del estado, fue  la adelantada entrega de participaciones federales,  dinero que debería de llegar en el   transcurso de  este año y  que  están consignados en e l  presupuesto  de egresos  de  la federación para  este año 2019.

                En  otras palabras, se solicitó un anticipo,  un adelanto  y  con este hecho se limitó el  presupuesto del  estado, lo que  obliga a las instituciones  estatales  a  redistribuir-reasignar el  presupuesto autorizado por el H. Congreso al  estado de Michoacán.

                Y con bombo y platillo se festinó  como la gran solución esta acción técnico- político-administrativa y muy pomposamente   lo llamaron  reasignación presupuestal, que no  es otra cosa que  el uso  de tijeras financieras  para ajustar el gasto a lo  existente,  pues  o  e l  pastel o  la  cobija no alcanza.

                Lo más grave  es que clásicamente se usan  estas tijeras en  las áreas consideradas como  no  sustantivas ni estratégicas, como cultura, educación, proyectos campesinos=agropecuarios y , generalmente  y desde la  perspectiva social en términos  de  desarrollo estructural, es  contraproducente.

                Brotan varias preguntas, que no  tendrán respuesta: en política   se usan   como herramientas el  chantaje,  el cohecho, la  presión, la compra de voluntades, ¿no eran  más   recomendables o el encierro  o el  destierro y no  el encadenamiento de la sociedad aun  menor  desarrollo  e  inversión   en equipamiento urbano por el pago de un préstamos que el Estado mexicano se cobraría a lo chino?

                ¿Por qué ceder, cuando de viola ley – acuerdos bajo presión no son válidos y, además, cuando las minutas carecen del valor  vinculatorio, como  recientemente lo determinó la Suprema Corte  de Justicia de la  Nación-  en pos  de una  paz,  tranquilidad y  estabilidad ficticias?                Estos hechos muestran que el Estado-gobierno=patrón renuncia a la facultad, a la atribución, a   la obligación, a la responsabilidad  de cumplir  y  hacer cumplir la ley y mostrar que vivimos en   Estado de Derecho. Siendo increíble, es inaceptable.