El llamado huachicoleo es un término relativamente nuevo y con él se refiere a la actividad de limpia de ductos de combustibles, mas por ampliación, a la ordeña tomas clandestinas – perforación de oleoductos, colocación de válvulas y llaves – y traslado – por diversos medios, incluidos barco-tanques, pipas y tambos=barriles -y comercialización de combustibles ilegales, mal habidos, robados.
A pesar al riesgo que conlleva el hecho de perforar un ducto , era una actividad conocida por la paraestatal PEMEX, pero minimizado por anteriores administraciones; cuando se dio e l relevo institucional – tanto en la titularidad del poder Ejecutivo como en la empresa energética del Estado, se habló del contrabando y de la ordeña de combustibles, como razón y causa – una de las varias – de la situación financiera de PEMEX.
El presidente de la República, en sus conferencias de prensa mañaneras, dio la nota al informar sobre esta actividad ilegal, del inicio de una campaña=política pública contra el huachicoleo y que había dado la orden de cerrar las válvulas y la intervención del Estado en el área de control y registro del monitoreo de las operaciones de envío de combustibles por los ductos y, que, además, el robo más fuerte era desde adentro de la paraestatal – un 80% – y que las tomas ilegales eran únicamente el 20% del universo del robo, daño patrimonial al Estado=paraestatal.
Como resultado directo de esas medidas de reacción inmediata se generó – en Centro y Bajío del país – por cerca de dos meses un desabasto, estando a punto de paralizarse no únicamente la sociedad si no su sector productivo y los combustibles, aparte de escasez, hubo carestía, incipiente, pero carestía, finalmente.
Casi superada la emergencia del desabasto, el presidente de la República informó el jueves 21 de febrero que la emergencia había pasado y que las cifras eran muy optimistas: de noviembre de 2018 , donde se registraron 58 mil barriles diarios de robo, en febrero de año actual bajó a 8 mil diarios y derivado de diversas acciones del Ejército Nacional, la Marina y policía federal hay 165 personas vinculadas a proceso, 104 en prisión preventiva y se han asegurado 7 millones 805 mil litros de combustibles y poco más de un millón 14 mil litros de gas L .P. y en lo que va del operativo nacional se ha evitado robar 7 mil 80 millones de pesos y se estima que para 2019, el a horro, será de 48 mil millones de pesos y se bloquearon cuentas de 226 personas morales y físicas, presuntamente relacionadas con el robo de combustible. Así como se localizaron- resguardo de 1260 tomas clandestinas y se aseguraron 689 vehículos y 1896 contenedores decomisados.
Superada esta situación y con el encarecimiento de los combustibles – particularmente Magna, que ya supera los $ 20 pesos, todo parece regresar a la normalidad, mas ahora están las preguntas: a.- ¿Era realmente necesaria el cierre de válvulas? b.-¿Fue estrategia política crear artificialmente desabasto para tener sedienta a la sociedad y no reflexionara en el costo ascendente de los combustibles – las llamadas leyes del mercado=oferta y demanda? y c.- ¿Fue un simulacro para registrar la respuesta social ante el desabasto y encarecimiento? Por el momento, no hay respuestas























