Un poco de revuelo causaron las actitudes de rechazo por parte de las organizaciones de los recolectores de basura, particulares y sus acostumbradas manifestaciones, tiraderos de basura frente a oficinas públicas municipales, bloqueos de vialidades y demás, por algo que debió llamar la atención: el nuevo impuesto sobre los volúmenes de basura, desechos, residuos o como se diga, llame y acepte el término, del material orgánico, inorgánico que ya no es utilizable ni doméstica, ni comercial ni industrialmente y que, generalmente es recogido, levantado, entregado o como se llame y se diga, por los señores que efectúan esta función en la vía pública y la reciben en camionetas y son trasladaos a lso tiraderos o basureros municipales o del lugar.
Si bien es cierto, este impuesto, nuevo, es sobre volúmenes que se entregan y tiene la justificación de usar ese recurso para acciones y programas públicos contra la contaminación y respaldo ecológico, todos aceptamos que es un sofisma y hasta una mentira o una fake new, porque jamás se ha visto, conocido una obra pública contra la contaminación y/o respaldo a las acciones – públicas o privadas – de corte ecológico.
Primero, este nuevo impuesto es muestra de la codicia del poder público por allegarse recursos frescos y constantes y encontró en este sector una mina de oro, porque, ciertamente, la basura es un tesoro y quien la administra es un hombre-persona moral pote3encialmente rica y poderosa.
Segundo, Este impuesto, mínimo si se quiere, llegará hasta la base: los usuarios y ellos pagarán un poco más de lo que, dolorosamente pagan a los recolectores de la basura.
Tercero, este impuesto no debe existir, ni las organizaciones de colectores particulares de la basura: el artículo 115 de nuestra Constitución Política mexicana, en su artículo 115, fracción III señala muy claramente lo siguiente: III.-Los municipios tendrán a su cargo las funciones y servicios públicos siguientes: …c).-LIMPIA, RECOLECCIÓN, TRASLADO, TRATAMIENTO Y DISPOSICIÓN FINAL DE RESIDUOS;…
Cuarto, Como lo establece en texto constitucional, todo el universo de la basura es responsabilidad municipal; de lo que estamos tratando es una violación – por las autoridades municipales – de la Constitución Política. Incluso y hasta en última instancia, es el municipio quien debe pagarles a estas personas que remedial, supletoriamente, complementariamente, etc. – por las razones que sean – insuficiencia, incapacidad, limitaciones varias, etc.,
Quinto, es curioso que hayan sido los recolectores particulares de basura quienes se opusieron a este ley fiscal, cuando deberían ser los partidos políticos y nosotros los ciudadanos; es más, el municipio debe coordinar, administrar y resolver todo lo referente a la limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición de los residuos, como lo marca la Constitución.
Sexto, ¿Por qué no lo hace? ¿Por qué se autorizó el funcionamiento de las camionetas y recolectores particulares de basura? Todo eso es inconstitucional, va contra nuestra constitución..























