Sobre el asunto de Cherán están dos versiones y una constante.
La versión oficial: enfrentamiento.
La versión de los cheranenses: Emboscadas, los venadearon.
La constante: La realidad.
Las preguntas serían:
¿A quién creerle?
¿Se hará justicia?
¿Dónde está la verdad?
En este hecho, ¿de qué sirven la verdad y la justicia?
Es casi un hecho que los sucesos indagatorios probarán: No se hará justicia. Podrá haber detenidos, enjuiciados, pero que se detengan a los culpables, es poco probable y muy poco posible.
Se llegó a este momento por el descuido, por la impasibilidad, acaso la complicidad, pero sí por la creciente dificultad en la solución, solución, solución, de todos y cada uno de los asuntos relacionados con la titularidad, la certeza, jurídicas de la propiedad, independientemente de la modalidad que asuma.
Informa CAMBIO que los cheranenses comunicaron a las autoridades datos, pelos y señales de quienes son y dónde viven los malos, los que dañan – que, incluso son narcotraficantes, además de talamontes y, según ellos, el gobierno no hacen nada … que solo dan uno o dos rondines al día y que el chocho pasa una sola vez, también en el día y nada más.
Si Cherán está vigilado por tierra, aire – y mar, si lo hubiera -, ¿Por qué no vieron los preparativos y la actividad del enfrentamiento, emboscada – o lo que haya sido -?
¿Por qué la mentira?
Es imposible tapar el sol con un dedo: Cherán es una campo minado … y puede ser la chispa que cambie, para bien o para mal, la tensión que se vive .






















