En lo que va del año y  motivado de la integral crisis – aunque se  niegue –  de  los cierres  de  válvulas  de los ductos-poliductos  que  trasladaban  combustibles  a las diferentes áreas  de distribución  y almacenamiento  de PEMEX    en el  interior del país, han surgido  temas y asuntos heredados de  las anteriores administraciones federales –    estigmatizada por la  presencia, desarrollo  y  crecimiento  de la  llamada Guerra contra  el  narcotráfico y narcodelincuencia,  con Calderón Hinojosa=  la violencia=inseguridad y, la recientemente finalizada de Enrique Peña  Nieto, la corrupción y que  enmarcan a la actual administración lopezobradorista un horizonte muy  complejo, agregándose dos frentes más  a los abiertos desde el inicio del actual  gobierno federal.

                Relativo al primero, la  violencia, como una de  las primeras acciones emprendidas  por el actual gobierno Federal  para contrarrestar  la violencia en el  país,   el 16 del presente, la Cámara Alta del H. Congreso de la Unión, aprobó por Mayoría Calificada – ¡La primera que se construye! Conformada con la mayoría natural de MoReNa y sus aliados – PT y PES -, mas las restantes mayorías, con una porción del PRD, el dictamen  de reforma constitucional                                       para la conformación de la Guardia Nacional, que fue turnado al Senado   para su ratificación, en su caso; cuerpo que asumiría   funciones-labores de seguridad pública                                         en todo el país y estaría integrada por miembros de las policías Federal                                          , Naval y Militar.

                Sin embargo, fue el propio Andrés Manuel López Obrador, en la figura de candidato a la presidencia de la República quien impulsó la propuesta de reforma, a pesar de haber sido ´él mismo un duro crítico del uso de esas fuerzas armadas en labores de policía civil – iniciadas por Calderón Hinojosa y consolidado por Peña Nieto – y de sostener repetidamente durante su larga campaña que retiraría al ejército de las calles.

                Y realmente, sin importar que se anota que la propuesta  considera un doble mando civil – por la SSC – y militar – SEDENA – todos en tendemos que esta controversial decisión    considera un paso encubierto hacia la militarización  del país.

                Por lo que respecta al comercio ilegal de combustibles, se cumplieron tres semanas ya de que el gobierno Federal inició el Plan Nacional contra el llamado huachicoleo=comercio ilegal=sustracción de combustibles, como una de las primeras acciones contra el delincuencia organizada  y contra los actos de corrupción de funcionarios de diferentes dependencias, que posibilitaron que esas acciones ilícitas e  ilegales crecieran  exponencialmente   a lo largo de la pasada administración.

                Mas  ese plan, tal parece  que fue diseñado en las rodillas y que no se consideraron consecuencias, generó desbasto nunca antes visto  – siendo país productor y existiendo reservas en instalaciones fabriles, plantas  de almacenamiento y puertos  de descarga – , lo que, independientemente de las cuestiones económico-laborales,   se tradujo en pánico  e incertidumbre y, además, colateralmente, pérdida de confianza.

                Las acciones emprendidas por el gobierno de la República  contra la picada, piquete, ordeña, extracción ilegal de  los  ductos-poliductos  de PEMEX  y venta, igualmente, ilegal  de los combustibles destapó una cloaca  que, en definitiva y en  el  fondo,  empobrece  a la  paraestatal  y muestra esquemas de c corrupción  y  conductas de connacionales nunca antes vistas.

                Si el presidente de la República    comprueba que  la  extracción-ordeña-piquete- picada  de ductos     es  predominantemente   dentro  de  la misma  empresa – señalado como del alcance del  80% del total del llamado huachicoleo y  únicamente  el 20% es de los  externos  -, es verdaderamente lamentable que  funcionarios de administraciones  presentes y/o pasadas, tanto  de PEMEX, como del SAT, de Hacienda y  Crédito  Público, de PROFECO, Policías  federales, policías  de  caminos, miembros del  sindicato de trabajadores del sindicato de trabajadores petroleros y de la misma paraestatal, se hayan confabulado – fo9rmando bandas, cofradías, carteles=organizadamente,  grupalmente para delinquir, enriquecerse y    empobrecer  a la empresa.

                Esto  es grave y nos  pinta como una sociedad, mayoritariamente,    corrupta  y que  la corrupción  ha  ´permeado  todas las clases y  grupos sociales. Es  gravísimo .

                Por  otro  lado, se muestra que  nadie  de esos delincuentes de  cuello blanco – los  de la empresa  – o los foráneos,  le teme a la ley, a  la justicia al gobierno.

                Curiosamente, el huachicoleo, no está considerado como delito grave,  así que pueden ser detenidos, pero co una corta fianza  salen libres el  mismo día  de su  detención.

                Por  otro  lado, es sarcástico, risible   que  franquicitarios, concesionarios  y permisionarios   de traslado, venta y  comercialización de combustibles y hasta funcionarios  de lso  municipios y del  estado  ¡les hayan comprado y  les  estén comprando,  combustibles! a  estos delincuentes…los que les entregan facturas en toda  la  regla.

                Por  otro  lado, los huachicoleros    foráneos  tienen la protección o silencio  cómplice de los residentes de las poblaciones en donde radican,  por la  muy simple razón  de que  ofrecen trabajo, protección y combustibles a muy bajo  precio.

                Hasta e l  momento  únicamente hay palabras – cien tos, acaso  miles de  carpetas de  investigación -y no  hay  detenidos. Si el presidente de la República no entrega resultados – traducidos en detenidos y juicios contra estos delincuentes  – y  la regularización en todo el  centro del país – la zona crítica – del abasto, habrá disminuido su aceptación social, con todo y los programas prioritarios de carácter social.

                Es verdaderamente imposible cuantificar pérdidas económicas por la escasez de combustibles, pero lo que sí es urgente que se regularice el abasto, se abran las válvulas y se entregue gasolina a los desesperados dueños de los automotores y la vida total de la sociedad recupere su normalidad. Afortunadamente no escaseo el diésel. ¡Habría sido el acabose!)