A pesar de que el horno – el humor social, la situación económica, la incertidumbre laboral y el creciente costo de la vida, a pesar del nuevo salario (que se concedió un 14.7% de aumento) mínimo que aun no se cobra y ya está rebasado – no está para bollos, varios gobiernos, entre ellos el nuestro pretendieron, y lo lograron, incrementar los niveles de impuestos y, además, implantar otros, como el de los seguros para autos y las verificaciones vehiculares que las establecerán como obligatorias.

                Las autoridades estatales – particularmente las nuestras, las michoacanas se muestran extrañadas por el popular rechazo al abanico de los montos porcentuales de las nuevas tasas impositivas y  de los nuevos impuestos.

                ¿Estos señores qué creían?

                Ciertamente, nadie, o casi nadie, paga satisfactoriamente los impuestos y se queda muy feliz y muy tranquilo.

                (Y eso que aun no pagamos el impuesto territorial-predial y, además, desconocemos a cuánto, porcentual y absolutamente, ascenderá.)

                Si la población tuviera la imagen de administradores eficientes y honestos tal vez, muy tal vez y muy acaso, cubriría su responsabilidad fiscal sin tanto rechazo, pro sucede a la inversa: la impresión que el pueblo  tiene de su gobierno es de ineficiente, de muy malos gobernantes y hasta delincuenciales, que aprovechan el puesto-encargo-responsabilidad para enriquecerse o disfrutar de los beneficios del poder, como viajar en helicóptero diariamente y, como pasatiempo  comprarse uno que otro rancho y tener a la clase trabajadora estatal sin el pago de sus salarios, sin el cumplimiento del pago  de la cuenta corriente. Son evidentes y muy sensibles las demandas y exigencias de pago de la burocracia estatal…¡Esto no se veía, ni se sufría, en el reciente pasado!

                Por esto no se pagan los impuestos: porque el causante tiene la imagen de que sus gobernantes se roban el dinero y que es completamente falso que se destinarán a acciones ecológicas y de mejoramiento social.

                Podrán justificarse con muchas declaraciones, pero en tano no cambie la realidad social y se mejore completamente la  imagen de los gobernantes, los incrementos a los impuestos, aprovechamientos, productos y derechos, siempre serán rechazados. Y en todo el país los ejemplos de  los rechazos  a los impuestos sobran.

                Es curioso, pero todos los gobernadores que propusieron incrementar y crear nuevos impuestos, cayeron en la trampa de MoReNa: Andrés Manuel López Obrador, como candidato, prometió no subir impuestos y ahora como presidente de la República, no lo hace, pero SÍ RECOMIENDA QUE LO HAGAN LOS GOBERNADORES…Y SON ELLOS LOS QUE SE ARDEN.

                Políticamente Andrés Manuel López Obrador es muy hábil, muy competente.