Atrás quedaron todas las alegrías y sinsabores que dejan los 365 día de un año y la convivencia con humanos, adultos y niños, de ambos y diferentes o iguales sexos.
Es tiempo de pensar en el mañana.
El pasado quedó atrás, muy atrás y estamos obligados a darle vuelta a la página o al capítulo; nada lo hará que regrese, mucho menos el tiempo. El tiempo es una magnitud irrecuperable e irreversible.
Eso, únicamente sucede en la literatura y en la ciencia ficción.
La realidad es hoy, ni siquiera el mañana.
Estamos obligados a pensar en lo que haremos de nuestra vida y de nuestro tiempo, porque ambas, son irrepetibles.
En este mundo, el nuestro, nuestro universo, tan incierto, debemos conservar lo poco o mucho que tenemos, porque es, lo que nos asegura lo que disfrutaremos hoy, acaso, mañana, porque del mañana, nadie, ni nada está seguro.
Singularmente, nuestro país, nuestra sociedad, nosotros, hace 6 meses definimos quién nos gobernará por seis años y la forma de gobierno que deseamos tener y, curiosamente, mayoritariamente la sociedad determinó concederle la oportunidad a la llamada Izquierda, de administrar las prioridades y liderarla para encontrar la solución de los las mayores problemas que aquejan a la sociedad nacional – corrupción, impunidad, inseguridad, desempleo, evidente y muy sensible desequilibrio e inequidad en la distribución de la riqueza – lo que determina un notoria concentración de la riqueza en muy pocas manos y la consecuente desigualdad social.
Es un tiempo nuevo, como lo es el año 2019, y siendo la política la misma, son otras las personas y las latitudes, longitudes y las coordenada del poder.
Innegablemente son otros tiempos y debemos ajustarnos a ellos.
Mas también, en la política no existen soluciones mágicas, ni nadie tiene una varita mágica, por lo que debemos tener confianza en nuestros líderes, en nuestros representantes populares para que resuelvan nuestros conflictos generados por-en la convivencia social y el demandante desarrollo y desearles que les vaya bien, pues, siles va bien, nos irá bien a nuestro país, a nosotros. a todos, razón por la cual debemos respaldarlos, porque en ningún tiempo, ni en ningún lugar, los dirigentes, los Príncipes, los nobles, los políticos, han triunfado, tenido éxito – cualquier cosa que esto sea – sin el respaldo de su pueblo.
DEBEMOS TENER CONFIANZA. ES TIEMPO PARA SEMBRAR ESPERANZA Y MOSTRAR CONFIANZA. FELIZ AÑO 2019.























