En el largo periodo entre la designación del señor Andrés Manuel López Obrador como presidente electo – el 4 de julio pasados – y su toma de posesión como titular del Ejecutivo federal y protesta como presidente de los Estados Unidos Mexicanos sucedieron muchos incidentes que fueron la comidilla, no únicamente de un día, sino de una larga temporada, que para algunos de ellos, aun no termina.
Uno de ellos fue el de las llamadas caravanas de los centro americanos – que a la fecha han sido más de cinco y está otra en formación en la república de el Salvador – y en el cual todos metieron su cuchara y estuvieron a punto de generar un conflicto internacional entre nuestro país, los países hermanos de Centroamérica – fundamentalmente Guatemala, Honduras – y los Estados Unidos – que ante la beligerancia y enorme conglomerado de sus integrantes, decidió militarizar su frontera sureña y ordenó a disparar en caso de que algunos miembros de la caravana fueran hostiles y lanzaran piedras, envases, palos, etc. Afortunadamente los casos no fueron muchos y se distendió la situación, aunque varios centroamericanos fueron detenidos del otro lado, el “lado de sus sueños”.
Algunas caravanas se transformaron en excelente oferta de mercadeo y muchos protagonistas políticos de algunos países – Estados Unidos, de países centroamericanos y del nuestro – trataron de congraciarse con ellos ofreciéndoles trabajo, pero no fueron muy atractivos para la inmensa mayoría de sus miembros. Las caravanas se direccionaron en tres líneas: el pacífico – California – , el centro – Texas e Illinois – y el golfo-Atlántico – Florida, Virginia, Maine y New York…ms los problemas aun no terminan, aunque la actual secretaria de gobernación, Olga Sánchez Cordero, haya dicho que lo resolvería en ¡Cinco días!
Lo que no se ha visto=analizado=investigado – por las razones que sean, pues hasta contó con la sombrilla protectora de las Naciones Unidad y de la Corte internacional de Derechos Humanos -, es qué, quiénes están atrás, en su organización, control y manejo de estos grupos de presión, y por qué.
Estas caravanas no son nuevas – en nuestro continente, sí -; llamaron la atención las corrientes=caravanas migratoria de africanos que atravesaban el Asia Menor, pasando por Turquía, Grecia, las naciones de la ex Yugoslavia – Montenegro, Bosnia –Herzegovina-Croacia – para llegar a Alemania y Francia y tratar de darle forma a sus sueños. (Uno de los efectos de estas organizaciones de precaristas es que se prestan para todo, hasta para el terrorismo) y las llagas sociales, como la prostitución, narcotráfico y trata de blancas, razones por las cuales muchos estados miembros de la Unión Europea los detienen y establecen cuotas de migraciones).
Nuestro país es más solidario, mas debe resolver este asunto…con la ley en la mano y detener, y hasta extraditar–regresar-enviar a su país de origen a quienes carecen y/o no traen documentos personales en regla: ¡Llegan hasta el colmo de exigir, cada uno, al gobierno de Estados Unidos 5 mil dólares para regresarse! Debe resolverse con la ley en la mano.























