El sindicato nacional de Trabajadores de la educación – SNTE – es el más grande de Latinoamérica – 1,600 mil trabadores afiliados – y es ejemplo de o de liderazgo o de corporativismo, según usted lo vea.

En su historia tiene varias etapas muy significativas, siendo las últimas la que le han conferido a esta organización su perfil sindical:

1° el caudillismo de Carlos Jonguitud Barrios y Vanguardia Revolucionaria del SNTE, que fue determinante como bloque monolítico y efectivo en las campañas político electorales previas al sexenio de Carlos Salinas de Gortari – 1988 hacia atrás -, que generó en sus protagonistas políticos ser considerado como esenciales en las balanzas de decisiones definitorias para elegir al candidato del partido revolucionario institucional y que, además, fue utilizado como medio de chantaje para beneficios y prebendas particulares de sus líderes, mayoritariamente y en muy escasa cantidad y calidad para sus afiliados, los trabajadores de la educación nacional.

2°.-Separación y caída de Carlos Jonguitud Barrios y el arribo de Elba Esther Gordillo Morales – 1988, a la fecha. Con la maestra de la Maldad, los grupos salariales del sistema educativo nacional recibieron mejorías económicas inéditas, pero su organización gremial sirvió para justificar proyectos políticos, lemas de campaña y de administración, además de que el SNTE sirvió-fue utilizado como arma y herramienta política de las administraciones federales.

Así, en el pasado fue utilizado para sostener y afianzar el proyecto de descentralización de la SEP, para sostener los programas de calidad educativa y, ahora, recientemente, la llamada Nueva Reforma Educativa de la administración saliente.

Por otro lado, el SNTE sirvió para definir proyectos políticos nacionales para que la lideresa, Elba Esther Gordillo Morales se auto considerara al factótum de la política nacional y tener condiciones para inclinar-definir políticas públicas y protagonistas políticos: Elba Esther Gordillo Morales fundó el Partido Nueva Alianza – PANAL – negoció para beneficio o particular o de su grupo, alianzas con las presidencias de la república, panistas – 2000-2012 – y aceptó posiciones de poder en diferentes estados de la república tan solo por ser herramienta política definitoria: ser factor de decisión.

En su obstinado liderazgo, midió mal su condición y se opuso al grupo en el poder – 2012-2013, que la llevó a prisión, por poco más de 5 años y debió ser separada de la organización y se colocó en su lugar a Juan Díaz de la Torre, cercano a ella, pero por razones desconocidas, el SNTE fue desarbolado, cambiada su estructura organizativa y ya no dependía de Elba Esther Gordillo Morales.

(Está un hecho significativo: la única entidad-personalidad jurídica competente para solicitar una auditoría integral, o no, al SNTE es el mismo SNTE y desde la detención de la señora Elba Esther Gordillo Morales en el seno del SNTE – en ninguna delegación o sección sindical – se levantó una denuncia solicitud de auditoría en contra de su gestión y de su persona y, curiosamente, Juan Díaz de la Torre jamás movió un dedo en esa dirección.)

Al no probarse sus delitos y casi al término de la administración federal, fue liberada; libre, prometió recuperar el SNTE y hace una semana afirmó que ”iba por el SNTE” y Juan Díaz de la Torre, solicitó licencia para separar del cargo de presidente de esa organización gremial

Es curioso, pero estos hechos suceden de manera sucesiva y hasta se puede pensar que son uno, consecuencia de lo otro, pues si bien, Díaz de la Torre, en su solicitud de licencia, señala la conveniencia de realizar una elección universal con voto secreto, Elba Esther Gordillo Morales afirma lo mismo, 24 horas antes de la solicitud y recomendación del ahora ex líder gremial.

Todos hacen pronósticos sobre el regreso al SNTE de Elba Esther Gordillo Morales, mas las pregunta a resolver es si eso significa más democracia al interior del gremio, mejores salarios y si se sabrá el destino no político y sí educativo-laboral de la reforma educativa de Peña Nieto.

Muy pronto lo sabremos