Etelberto Cruz Loeza.
De los recientes sucesos, todos trascendentes, de nuestro señor presidente electo – algunos comentaristas llaman Golpes de Timón; otros, ocurrencias y los pocos, decisiones de política pública – entre ellos la llamada Consulta Nacional sobre la definición de la construcción del nuevo aeropuerto internacional de la ciudad de México – que todos, previamente, sabíamos el resultado -, la consulta sobre el tren Maya y la construcción de refinería en Dos Bocas, de su natal, Tabasco y en Atasta, Campeche, algunas notas me revoloteaban en mi juicio y no me dejaron tranquilo, mas chocolate en agua del martes, con 2 de mis amigos me colocaron en la dirección correcta.
Rogelio me planteó la cuestión…¿Por qué generó tanta molestia?
La respuesta que le di, fue la que todos conocíamos: fue ilegal, no cubrió los requisitos del artículo 35° Constitucional, por lo que no debe, además, ser vinculatoria.
Y volvió a preguntar. ¿Y qué? Él y cualquier ciudadano, empresa, persona moral o física, puede hacer consultas, encuestas, cuestionarios. ¿Quién se lo prohíbe?
Y tiene, y tuvieron, razón, el presidente electo y Rogelio.
Mas, entonces, ¿por qué ordenó realizar esos ejercicios? (que sus alfiles dijeron, serán prácticas políticas para la toma de decisiones). ¿Con qué fin? ¿Se quiso quitar lastres, rémoras, mostrar músculo?, porque, en ninguna parte de la vida social, y en política menos, nada se hace que no tenga una finalidad, un objetivo y, en varias ocasiones, son jugadas de varias bandas.
Se deduce que toda la Suprema Cúpula Nacional de MoReNa sabía que la consulta nacional sobre el aeropuerto de la ciudad de México, no llenaba lo establecido por el artículo 35° Constitucional y, sin embargo, la hicieron…¿Por qué?
Nicolás Maquiavelo, en El Príncipe, afirma que ningún Príncipe tendrá éxito si no cuenta con el respaldo de su pueblo y Andrés Manuel López Obrador, hizo ese ejercicio para mostrar, innecesariamente que tiene el respaldo popular – que se lo dieron más de 30 millones de votos y que, lógica y políticamente – en los sistema democráticos representativos le otorgan autoridad-confianza-poder para la toma de decisiones y, porque, además, en los sistemas democráticos representativos, no se va a estar consultando al pueblo a cada rato; podría entonces pensarse, ¿para qué son las elecciones, si se les va a estar llamando para asuntos irrelevantes, cuando, además, las decisiones ya están tomadas anticipadamente?
Andrés Manuel López Obrador, presidente electo, mandó un mensaje. ¿Destinatario? La Mafia en el Poder…Y el planteamiento es simple: ustedes tienen el poder del dinero. Yo, el poder de la política y el Tigre- él tiene la llave de la jaula, control de la cadena, instructores y domadores.
Y en esta guerra, que ya lleva varios golpes, cada posición tratará de vencer, aunque se lleve entre las patas a la sociedad nacional.
Con los Golpes de Timón, u ocurrencias o decisiones de política pública, no solamente se sensibilizaron las instituciones financieras nacionales – aparte de la confianza del llamado Mercado, el Estado mexicano salió lesionado: aumentó su deuda, contratada en dólares; y el pueblo, no únicamente los que juegan en las Bolsas de Valores, también los q que importan, los que comercializan y el consumidor, pues es el último escalón de la cadena y en el que se refleja el costo de todas las ventanillas-eslabones: todos salimos perdiendo, hasta la cúpula MoReNista, pues es, finalmente, consumidor.
Andrés Manuel López Obrador es obsesivo y está resentido. Desea despojar de su riqueza a quienes resultaron favorecidos por actos de política pública que desde Miguel de la Madrid Hurtado adelgazaron al Estado y casi regalaron – le llamaron desincorporar – todas las empresas estatales, o desaparecieron, como Mexicana de Aviación y Compañía Mexicana de Luz y Fuerza del Centro – iniciando con Carlos Slim y los 300 miembros del Club de Hombres de Negocios de México. ¿Lo logrará? Muy difícil saberlo.
Debe llamar la atención la iniciativa presentada por la bancada de MoReNa, el jueves 8 del presente, en el Senado de la República, la autorización para su publicación en el órgano oficial del poder Legislativo – La Gaceta – y, particularmente, las declaraciones de Ricardo Monreal Ávila, coordinador de esa bancada en esa Cámara.
Ya se ha hablado bastante de esas comisiones bancarias; si bien es cierto que los bancos las cobran, abusan de ellas; incluso, en varias instituciones financieras, son más altas, casi el doble, que en sus países sede y, también que de ellas viven, pero, globalmente son muy altas sus ganancias – y de esas una parte es para el Estado, vía impuestos -, sin embargo es socialmente positiva su disminución, mas debe trabajarse para construirse un positivo acuerdo entre las partes, por ejemplo un programa de reducción gradual a X años.
Se dijo, dentro del mismo sector financiero-bancario – que: A.-Las instituciones financieras sobre reaccionaron, lo que obligó a una reunión urgente de los propuestos como futuros miembros del gabinete económico y B.- Que son iniciativas y que NO TODAS SON VOTADAS FAVORABLEMENTE. Lo cual es cierto
El señor Carlos Urzúa, señalado como futuro secretario de Hacienda, salió al quite y afirmó, que el señor presidente electo dio la instrucción de revisar minuciosamente con los diputados y senadores algunas iniciativas que se han presentado, a fin de analizar el impacto que éstas generan en el sector financiero. Y recomendó: Aun cuando conocemos que la intención de ellas es tratar de mejor las condiciones de vida de los mexicanos, este objetivo no necesariamente se alcanzan si no se toman en cuenta tanto los impactos en las finanzas públicas, como en la estabilidad del sector privado y respaldarse en el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados para revisar la viabilidad de dichas iniciativas…este órgano técnico consultivo para efectos financieros y fiscales debe ser consultado previamente con el fin de que produzca reportes de viabilidad operativa y técnica, así como de impacto macroeconómico…hemos contactado a los líderes de las Cámaras legislativas para organizar un esfuerzo coordinado con los equipos técnicos de la próxima secretaría de Hacienda.
Por lo pronto ya se generó otro terremoto en las empresas financieras, bancarias y de seguros del país, que acrecienta más en ellas el miedo y debilitan aun más la confianza en las instituciones tanto políticas, como financieras nacionales.
Ricardo Monreal Ávila, coordinador de MoReNa en al H. Cámara de Senadores, afirma que esta iniciativa fue una decisión de los senadores de MoRena, porque gozan de libertad legislativa e independiente, sin caer en confrontación con nadie. Es una decisión de un grupo de senadores que podemos manejarnos como un grupo independiente…no estamos haciendo nada indebido y no estamos acudiendo, tampoco, al atropello ni a la imposición. Es una iniciativa, estamos haciendo nuestro trabajo como Poder Legislativo…la iniciativa ya inició su proceso formal.
Ricardo Monreal Ávila no es un advenedizo en la política: lo único que le falta en su carrera es ser Jefe de Gobierno de la ciudad de México, secretario de Estado, Ministro de la Suprema Corte de Justicia y presidente de la República…Entonces, ¿por qué dijo lo que dijo, cuando requetesabe, que no es cierto? Que a ese nivel debe existir sintonía con la presidenta nacional de su partido y con el presidente de la República.
¿A quién obedece Ricardo Monreal Ávila?
La cúpula MoReNista en el H. Poder legislativo y el titular del Ejecutivo Federal –ya que tienen a El Príncipe de Nicolás Maquiavelo como libro de cabecera – deben recordar lo que sentencia él: “No hay nada más difícil de emprender, ni más dudoso de hacer triunfar, ni más peligroso de manejar, que el introducir nuevas leyes”.
Y, finalmente, a Andrés Manuel López Obrador le deben inquietar estas palabras de El Príncipe: la primera opinión que se tiene del juicio de un príncipe se funda en los hombres que lo rodean: si son capaces y fieles, podrá reputárselo por sabio, pues supo hallarlos capaces y mantenerlos fieles.