El aparente conflicto entre la llamada CUL  – Coordinadora de Universitarios en Lucha, en secreto rodante nombrados “culeros” por el pueblo – sigue como si fuera un script, un guión de telenovela, realiti chou y/o producción cinematográfica de acción.

Primer capítulo: Demandas de los albergados – ya no son  residentes de Casas de Estudiantes – que son, en gran mayoría, Lista para los Reyes Magos o Santa Claus.


Segundo capítulo: Negación y cerrazón de autoridades universitarias.

Tercer capítulo: Toma de camionetas propiedad del estado-gobierno.

Cuarto capítulo: Re-planteamiento de demandas, ahora en posición de fuerza.

Quinto capítulo: Cerrazón de autoridades universitarias. Solicitud  de entrega de unidades automotoras.

Sexto capítulo: Quema de unidades automotoras.

Séptimo capítulo: Intervención en 3 Casas de estudiantes de elementos de corporaciones de seguridad, desalojo, detención de residentes, probables inculpados.

Octavo capítulo: Escándalo y rasgaduras de vestiduras y aplauso por espectadores e interesados.

Noveno capítulo: Movilización de la grey estudiantil.

Décimo capítulo: Consignación. Determinación del estado legal de detenidos.

Décimo primer  capítulo: Acoso de líderes estudiantiles y cerco.

Décimo segundo capítulo: Negociación entre las partes.

Décimo tercer capítulo: Acuerdo preliminar y flexibilidad del acoso.

Décimo cuarto capítulo: Acoso,  negociación, flexibilidad, acuerdo preliminar, acoso, negociación, flexibilidad, acuerdo preliminar, etc., etc., etc., etc.

La escenografía está cambiando: Las casa de los estudiantes se están despoblando y quedándose únicamente – como debería ser – los estudiantes que lo necesita.  

Para nadie es un secreto que esos espacios tenían un autogobierno y se hacía ahí lo que el líder decía, chueco o derecho. Es el momento de recuperar los espacios de la universidad y demostrar que si se quiere se puede hacer coincidir todos los sectores y todos los aspectos legales, negociando en posición de Derecho, de la Ley y de la Fuerza, con el derecho en la mano. ¿Se  seguirá el guión de la producción hasta el final?