En los sistemas políticos democráticos, como el nuestro, aunque haya quien aun lo dude, mandan las mayorías y las mayorías son o naturales – determinadas por los votos en las urnas el día de la jornada electoral -o artificiales – construidas por negociaciones entre las facciones partidistas en las instituciones de representación popular; temporales – establecidas mediante documentos escritos y firmados y sancionados por los líderes de las bancadas respectivas; ahí en el documento se establece todo el formato y fondo de la participación de cada fracción partidista -, circunstanciales – si únicamente son para una sesión del pleno o de un punto del orden-agenda del día – o de Pacto-Acuerdo y son por todo el ejercicio legislativo de X año o de Z legislatura.
Estas mayorías son con la mitad más uno, necesariamente.
Por tal razón, las mayorías mandan.
En la sesión del senado de la República del pasado jueves 20 del presente se presentó ejemplo de este juego democrático: legisladores MoReNista elevó una iniciativa para modificar el tiempo para las intervenciones de los Senadores y limitar a la mitad el tiempo de presentación -: En tribuna, de diez, a cinco minutos; desde su escañó, de tres, a un minuto.
Aunque, por reglamento, todo punto a tratarse en el pleno debe ser desahogado en la JUCOPA, por determinadas circunstancias no contaron con la firma del representante del PAN – Rafael Moreno Valle -, aun así fue presentada en el pleno.
Los representantes de la oposición, que son el 63% del peso político partidista del Senado, se retiró del pleno.
Esta iniciativa fue considerada como Ley Mordaza, al considerar que atentaba contra la libertad de expresión y que, además, edra un signo, un heraldo de la intolerancia y autoritarismo.
Esta acción fue considerada por Ricardo Monreal como un ejercicio, práctica y táctica opositor y es muy conocida. Hasta se rieron de la actitud de los representantes populares de los partidos opositores.
Aunque los senadores opositores regresaron, lo hicieron para estar presentes en otras discusiones y desahogar la agenda del día.
El partido MoReNa debería considerar que no es mayoría en el Senado de la República y que debe o calcular sus actos dentro del reglamento del Senado de la República o construir la mayoría – aunque sea para un punto del orden del día – y considerar el juego político, pues, fundamentalmente, no tiene mayoría: es el 37% del peso total de la H. Cámara Alta.























