Sin embargo, la cuestión financiera de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, como la de todas las universidades públicas nacionales, no es fácil ni simple, partiendo de que se debe tratar, negociar y llegar a acuerdos con las representaciones gremi9ales y en esta área es donde se inician los nudos de los problemas insolubles.

Insolubles, pro la nada simple razón de que los sindicatos tienen fines totalmente diferentes a los institucionales de la universidad y sus argumentos se reducen, finalmente y en la práctica, a dos: tenemos derechos laborales, salariales constitucionales y de no respetar nuestros derechos y nos conceden lo solicitado, nos iremos a huelga, sería uno de los dos y, el restante, tenemos aut0onomía sindical e institucional. Nadie, salvo nosotros mismos podemos exigir y esclarecer nuestras cuestiones financieras.

Por esta situación, son las lamentaciones de la universidad.

Mal entendido el término autonomía y sí entendido como ultra liberalismo=libertinaje para hacer y deshacer y conceder beneficios, dificultan su satisfacción con cargo a los etiquetados recursos de la universidad, en este caso, la michoacana de San Nicolás de Hidalgo, esta es una de las muchas razones por las cuales se deben gestionar recursos adicionales – federales o estatales y que, lamentablemente, aunque se establezcan compromisos con la secretaría de educación con hacienda, con el gobernador en turno, para su otorgamiento, difícilmente podrán cumplirse.

La visión y percepción del Contralor Superior de Michoacán, José Luis López Salgado es que…el hecho de que se tenga autonomía técnica, de gestión y patrimonial, no implica que se tengan que salir de las reglas de operación y del manejo de los recursos públicos, pues, finalmente, son recursos provenientes de la sociedad, son recursos públicos, que están sujetas a las normativas federales y la universidad michoacana también debe apegarse a ellas.

Las condiciones, realmente, fuera de norma o de supervisión, en las que están firmados los contratos son muy onerosas, por encima de las expectativas de tiene la autoridad universitaria, lo que no puede continuar así y dificulta que la UMSNH pueda transparentarse y a esto se debe agregar la determinación de los sindicatos a no transparentarse, abrirse e informar cómo hace la dispersión de los recursos que recibe. No es posible, desde ningún aspecto, abrir la información y saber cómo se hizo la distribución de los recursos; si se pudiera, se coadyuvaría a transparentar la situación financiera de nuestra máxima casa de estudios e iniciar el camino para su definitiva regulación financiera, integral.

¿Cómo resolverlo? Difícilmente se encontrará un camino limpio y recto para su solución; todos están empedrados de buenas intenciones y bastante sinuosos.

Principio de solución es la información sobre el monto total anual de lo que recibe e informar en el cómo se distribuye. Total, se le poda criticar al rector, su ¿debilidad? ¿Su incompetencia? ¿Su inhabilidad?, pero hasta ahí.