Finalmente, después de que las instancias del Instituto Nacional Electoral llevara a efecto la elección más grande, tumultuosa, de que se tenga memoria en la historia total del país -89 millones de electores y que se hubieran empalmado ocho elecciones estatales y la de la ciudad de México con la elección federal -; después de que el tribunal electoral del poder judicial de la federación, llevara a efecto la validación de la elección presidencial, desechado las impugnaciones presentadas por los partidos políticos sobre esta elección, el pasado 8 del presente mes, en las oficinas y salón de plenos de la sala superior del tribunal electoral del poder judicial de la federación, la presidenta de esa institución Janine Otálora, entregó al licenciado Andrés Manuel López Obrador la constancia que lo acredita como presidente electo de los Estados Unidos Mexicanos. Deberá tomar posesión, el 1° de diciembre, próximos.
Curiosamente, aparte de haber sido la elección más grande en la historia del país – tanto en el número de electores, como de casillas instaladas, de que acudió a votar más del porcentaje promedio histórico -, está el hecho de que, por primera ocasión, desde la elección de Ernesto Zedillo Ponce de León, el candidato triunfador y presidente electo, obtuvo la mayoría natural de la votación nacional – 30 millones de votos – y que una mujer fuera la funcionaria que le entregara la constancia.
En esa ceremonia, el ya presidente electo afirmó: EL EJECUTIVO NO SERÁ MÁS EL PODER DE LOS PODERES, NI BUSCARÁ SOMETER A LOS OTROS PODERES. CADA QUIEN ACTUARÁ EN EL ÁMBITO DE SU COMPETENCIA Y LA SUMA DE LOS TRABAJOS RESPETUOSOS, INDEPENDIENTES, FORTALECERÁ A LA REPÚBLICA Y EL ESTADO DE DERECHO. ACTUARÉ CON RECTITUD Y CON RESPETO A LAS POTESTADES DE LOS OTROS PODERES LEGALMENTE CONSTITUIDOS. OFREZCO A USTEDES, SEÑORAS Y SEÑPORES MAGISTRADOS, ASÍ COMO AL RESTO DEL PODER JUDICIAL Y A TODOS LOS INTEGRANTES DE LAS ENTIDADES AUTÓNOMAS DEL ESTADO, QUE NO HABRÉ DE ENTROMETERME DE MANERA ALGUNA EN LAS RESOLUCIONES QUE ÚNICAMENTE A USTEDES COMPETE. NINGUNA AUTORIDAD ENCARGADA DE IMPRATIR JUSTICIA SERÁ OBJETO DE PRESIONES NI DE PETICIONES ILÉGITIMAS CUANDO ESTÉ TRABAJANDO EN EL ANÁLISIS, ELABORACIÓN O EJECUCIÓN DE SUS DICTÁMENES Y HABRÁ ABSOLUTO RESPETO POR SUS VEREDICTOS…LA CIUDADANÍA ESTÁ HARTA DE LA PREPOTENCIA, EL INFLUYENTISMO, LA DESHONESTIDAD, LA INEFICIENCIA Y DESEAN CON TODA EL ALMA PONER FIN A LA CORRUPCIÓN Y A LA IMPUNIDAD. VOY A CUMPLIR TODOS LOS COMPROMISOS DE CAMPAÑA. NO LES VOY A FALLAR A LOS CIUDADANOS Y HABRÉ DE SER FIEL EN TODOS MIS ACTOS AL INTERÉS, LA VOLUNTAD SOBERANA DE MÉXICO. ¡QUÉ VIVA LA CUARTA TRANSFORMACIÓN DEL PAÍS! ¡QUE VIVA LA NUEVA REPÚBLICA! ¡QUE VIVA LA VOLUNTAD SOBERANA DEL PUEBLO! ¡VIVA MÉXICO!
El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, cuenta a parir de ese momento – 8 de agosto – tiene un capital político inmejorable; tiene el control de ambos poderes – el Ejecutivo y Legislativo – mayoría natural en ambas cámaras y mayoría natural en los congresos de la mayoría de los estados de la Federación -, tiene el poder por el mango para modificar la estructura institucional del país y del Estado mexicano. ¿Se atreverá?























