Finalmente, y acaso con la reconfiguración del gobierno con nuevo primer ministro, presidente de España, Pedro Sánchez, del minoritario Partido Socialista Obrero Español– PSOE -, la larga telenovela protagonizada por el gobierno español, presidida por el depuesto, Mariano Rajoy y la autonomía catalana, encabezada por el separatista y autonómico, Carles Puigdemont, llegó a su final, un final feliz, para todos en España.
Se recuerda que Carles Puigdemont, en octubre de 2017, declaró la unilateral independencia de Cataluña de la república Española.
El juez español instructor, Pablo Llarena, retiró la órdenes internacionales de arresto que pesaban contra Carles Puigdemont y cinco más de los miembros de su gabinete – Toni Comín, Lluis Puig, Meritexell Serret, Clara Ponsatí y Marta Rovira – y que residían en Alemania, Bélgica, Reino Unido y Suiza, quedaron a salvo de ser extraditados. Podrán moverse por el extranjero sin riesgo alguno de detención.
Sin embargo en España siguen vigentes las respectivas órdenes de detención, por lo que, si regresan, serán detenidos.
En esta causa están acusados de rebelión y detenidos en España en prisión preventiva, Oriol Junqueras, ex vicepresidente; Joaquín Forn, responsable del Interior y Carmen Forcadell, ex presidenta del Parlament Regional.
El juez de instrucción Pablo Llarena, tomó la decisión después de que la justicia alemana, donde se encuentra Puigdemont, descartara recientemente el delito de rebelión y con ellos, imposibilitara su extradición, por ese grave cargo, penado, en España, hasta con 25 años de cárcel. El juez instructor, en el auto, se niega a que Carles Puigdemont y su gabinete sean entregados únicamente por malversación de fondos.
Carles Puigdemont en su cuenta de twitter consideró que esta decisión es la demostración de la debilidad inmensa de la causa judicial y de la justicia española, centrada en el cargo de rebelión, que implica el recurso de la violencia.
Quim Torra, sucesor de Puigdemont en la presidencia de la autonomía de Cataluña, afirmó: estamos muy satisfechos….Lo que no tiene sentido es que unos hechos no sean delitos en el resto de Europa y sí lo sean en España.























