El casi presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, sigue dando de qué hablar, como si estuviera aun en campaña y como si fuera una réplica de la película animada MADAGASCAR, con el grupo de los ultra competentes pero impositivos los pingüinos, en las escena posteriores al desplome del avión y es necesaria su reconstrucción, hace la distribución der tareas y el líder pr4egunta si alguien tiene alguna crítica, un simio levanta la mano, la ve el pingüino y expresa: ¡Una!…Bien…¡adelante!

Así, con ese perfil, tono o matiz, Andrés Manuel López Obrador, batea las críticas; así lo hizo con la reafirmada determinación de designar, en su tiempo y en su caso, a Manuel Bartlett Díaz, como director general de la Comisión Federal de Electricidad y las acalló, aun con expresiones de inconformidad o rechazo dentro de su equipo, ahora procede casi igual, con el asunto de los llamados Coordinadores federales en los estados.

La directora de la agencia de consultoría Política Inteligencia Estratégica, Fabiola Sierra consideró que la designación, y finalmente una selección y elección dedocrática, de los 32 Coordinadores estatales federales de la próxima administración federal, se está privilegiando la cercanía que tiene cada uno de los señalados con Andrés Manuel López Obrador.

Afirma: Hicimos un estudio de estos designados y todos tiene una cercanía política muy importante con el futuro presidente. Estamos hablando de que no se privilegiaron los perfiles técnicos, sino la cercanía con el futuro presidente.

Estas personalidades se concentran de la forma siguiente:

19 directores estatales.
9 candidatos electos a un puesto público en el 2018
6, no propuestos a un puesto de elección popular
2, otro perfil.

Fabiola Sierra señala que para la figura de los coordinadores federales en los estados se deberá cambiar, reformar la ley orgánica de la administración pública federal, contrario a lo que ha expresado López Obrador; será hasta entonces cuando se conocerán las atribuciones de estas figuras político- administrativas. Considera que, acaso, financieramente, sea un ahorro, pero, operativamente será muy complicado, pues será una súper oficina que concentrará la gestión y administración federales en y para cada estado.

Sin mayores estudios de las relaciones de Andrés Manuel López Obrador con estas personas señaladas, parece ser que son pagos de facturas a compromisos políticos – no dejarlos fuera del nuevo tren – y/o actos de nepotismo.