El actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, día a día confirma las descripciones de su persona, los diagnósticos sobre su personalidad – inestabilidad y dispersión de comportamientos; inestabilidad emocional (razón por la cual se toma un cóctel de pastillas diariamente por las mañanas y, aparte, duermen en habitaciones separadas su esposa y él y, complementariamente no tiene, carece, ni le importa tenerlo, perfil de estadista y, finalmente, no es regular en sus acciones y no se le puede encuadrar en ningún perfil conductual y siempre negocia en posición de fuerza.
En estos días de julio del 2018 mostró esas características.
Abrió innecesariamente trincheras y guerras con sus socios económicos y militares: con la Unión Europea, particularmente con Alemania y Francia; dejó con la mano extendida al premier de Irlanda; continuó con la guerra comercial con China, a cuyos productos férreos y de aluminio, les colocó determinados % de aranceles con un monto de tantos y tantos miles de millones de dólares, que fueron respuesta recíproca del dragón amarillo y continuó la guerra comercial y, casi como final, propuso-declaró que los Estados Unidos están aportando demasiado a la OTAN y que existía la posibilidad de salirse de la Organización, lo anterior, sin tomar en cuenta los desencuentros con el presidente de Francia Enmanuel Macron y, finalmente, criticó la política de la Reserva Federal de su país, a la que acusó de subir las tasas de interés, pero a cuya independencia respeta.
Desde que Donald Trump asumió la presidencia el 20 de enero de 2017, la Fed, como se le conoce normalmente, ha subido en cinco ocasiones las tasas de interés, lo que según Donald Trump, está colocando trabas al crecimiento y desarrollo de su economía.
Las reacciones de los inversionistas no se hicieron esperar, provocando que los indicadores financieros cayeron abruptamente – Dow Jones y S&P – con caídas de sus acciones.
De acuerdo con agencias noticiosas la Fed ha subido en 5 ocasiones las tasas de fondeo – tres de ellas con Janet Yelen, anterior presidente del actual, Jerome Powell, propuesto por Trump y a quien calificó como un Hombre Bueno y quien en esta semana afirmó en el Congreso que “por ahora, la mejor manera de avanzar es seguir elevando gradualmente la tasa de fondo federales. La Fed. tiene una larga tradición aquí de dirigir la política de una manera particular, y, de esa manera es independiente de todas las preocupaciones políticas”. Funcionarios de la Fed ya tienen previsto incrementar otras dos veces las tasas de fondeo – en septiembre y diciembre – en el resto del año.
Específicamente, el rango actual para su punto de referencia de política monetaria es de1.75% y 2%. Al restar la inflación, la tasa es “ligeramente negativa en términos reales y aun acomodaticia para el crecimiento y el endeudamiento”, lo afirmó recientemente la Fed.
Tal parece que Donald Trump juega con el poder todos los días.























