Las condiciones tan dramáticas que han venido presentándose con frecuencia en diversos países, ricos o no, desarrollados y subdesarrollados, se dan en todo el mundo, pero sobre todo en aquellos invadidos y miserables países que casi permanentemente están en una guerra y que lastima más a los más miserables.
Es una vergüenza mundial lo que sucede en los estados árabes que padecen esa guerra, misma que desgasta permanentemente a los países involucrados (menos desde luego a los agresores) y, como consecuencia, provoca una hambruna y deserción o evacuación , que cada día los hace padecer y buscar otros sitios arriesgando a los más débiles.
Pero no solamente sucede en esos países árabes tan lejanos de nosotros, sino que en buena parte de nuestra América, económicamente se sufren carencias diversas que se deben principalmente al desconocimiento de lo que es precisamente “El arte de gobernar” y mantienen el deseo de sostenerse en los puestos de mando, como se sucede en nuestros días en la República Nicaragüense presidida lamentablemente, por quien en el pasado fue héroe en su tierra.
En el vecino del Norte, específicamente en los Espantados Unidos, asombra que un archimillonario, ineducado, grosero o patán[1], haya llegado a la máxima posición política de ese nuestro vecino poderoso y poderoso presidente, pero no votado por la mayoría de la población, sino por la mayoría de los estados de este país vecino, tal como lo marca su propia Constitución Política.
A lo largo de los meses que ha permanecido como titular de ese Poder Ejecutivo, ha destacado su figura abominable, su poca cultura y más, por su bad conducta; de por sí, su figura, su cara, no son carismáticos; cualquiera lo puede describir fácilmente como un tipejo ineducado y barbaján, prepotente y patán. Su pasado como empresario no difiere mucho de la actual conducta como Presidente de uno de los más poderosos países, quien por su conducta misma, dudo que sea reelecto por cuatro años más .
Para administrar adecuadamente el desarrollo político, social y económico de un país, Estado o Municipio, se requiere ser lo contrario a Trump, quien “como castigo del cielo” se parece mucho más a Hitler que a un ciudadano norteamericano; para gobernar se requiere, más que inteligencia, voluntad de escuchar (tener las orejas grandes como las de Don Lázaro Cárdenas, a efecto de escuchar los dolores de un pueblo y oyendo, poder atender en forma prioritaria a los más desprotegidos; velar por un desarrollo social que garantice una mejor educación, bienestar, trabajo, evitando el deterioro del ambiente y, entre otros deberes más obligados, el garantizar la autonomía de la Nación, estados y municipios.
En pocos tiempo más, se realizara la toma de posesión de los aproximadamente 1600 presidentes municipales, de los diputados triunfantes de las respectivas contiendas estatales y de los 500 diputados federales y 128 senadores de la República, que entiendo, solamente se renovarán, como consecuencia de los cambios constitucionales realizados, la mitad de los Senadores (128).
Considero que mayoritariamente, los que tomarán posesión de curules y Municipios, son primerizos en el arte de gobernar y de legislar. Precisamente por esa probable situación, deberán saber saber y escuchar mejor, para no regarla ni desvirtuar lo que es el significado de “servidores públicos”.
En el caso particular del candidato ganador de la titularidad del Estado Mexicano, que por cierto, el IFE, no obstante que Andrés Manuel ha ganado abrumadoramente (con poco más del 51% de los votos emitidos) no ha entregado el certificado oficial como ganador de la contienda electoral y la conducta de esta Institución, ha sido más lenta de lo que es una tortuga.
En fin, ¡felicidades a los nuevos gobernantes! que tendrán que aprender lo que es El Arte de Gobernar.
[1] El término se aplica a quienes son brutos o groseros, y tienen comportamientos que pueden calificarse como ineducados y barbaros.
























