Es referente obligado para precisar el contenido de la hoy denominada “Autonomía Universitaria”, el criterio jurisprudencial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitido en el año 2005 identificada bajo el rubro: AUTONOMÍA UNIVERSITARIA, la que a la letra indica que:
“El artículo 3o., fracción VII, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, dispone que “”Las universidades y las demás instituciones de educación superior a las que la ley otorgue autonomía, tendrán la facultad y la responsabilidad de gobernarse así mismas; realizarán sus fines de educar, investigar y difundir la cultura de acuerdo con los principios de este artículo, respetando la libertad de cátedra e investigación y de libre examen y discusión de las ideas; determinarán sus planes y programas; fijarán los términos de ingreso, promoción y permanencia de su personal académico; y administrarán su patrimonio.”” …
Atendiendo a lo anterior, es importante plantear una gran interrogante: con la intromisión de las fuerzas policiales del ámbito estatal y federal a tres recintos de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo el 28 de abril pasado (28A) ¿se violento su autonomía universitaria?. La respuesta evidente es que no se violento, sin embargo, ante la falta de postura oficial de la Casa de Hidalgo, es que yo hago la mía en este espacio.
Si bien es cierto, que derivado del análisis del criterio jurisprudencial expuesto, arribo a la respuesta de que no hubo violación a la autonomía, no menos cierto es que la intromisión hasta hoy presuntamente fue inconstitucional, fue un acto violatorio de los derechos humanos y sus garantías reconocidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de los jóvenes estudiantes moradores de tres albergues estudiantiles, que en sentido estricto son parte de la universidad pública. No se puede aplaudir, como lo ha hecho la sociedad el supuesto restablecimiento del estado de derecho, ya que con ello validan que en cualquier momento la fuerza pública sin mandamiento legal alguno, puedan llevarse a todos los integrantes de su casa mediante una “razzia” pretendiendo buscar solamente a un culpable. Las detenciones masivas son acciones de estados autoritarios, no es posible que hoy en Michoacán la autoridad no utilice protocolos de seguridad para salvaguardar el estado de derecho y sin mayor tino fuera de toda investigación científica haya actuado.
El tiempo dará la razón, hoy no existen resoluciones recaídas a las quejas interpuestas por los afectados ante la Comisión Estatal y Nacional de Derechos Humanos, ni se ha emitido el informe por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En otras latitudes, los rectores de universidades ante ciertas situaciones manifiestan su postura, Narro Robles de la UNAM o José Carrillo de la Universidad Complutense de Madrid, el primero ante expresiones estudiantiles en nuestra nación y el segundo, ante detenciones policiales no “muy justificadas” de estudiantes que se manifiestan contra los “recortes” del campus de Somosaguas en España.
Hoy de manera pública repruebo como universitario, como nicolaita dicha intromisión, a falta de postura oficial.

























