Me emocionaron mucho los eventos al final de la semana pasada. Estudiantes marchando por el voto libre e informado, miles de personas juntándose para expresar su deseo por el cambio y la transparencia. Estos movimientos son el sueño de alguien que quiere cambiar al mundo, alguien con sueños utópicos como yo. Eso es lo que habíamos esperado, soñado y rogado por tanto tiempo. ¿Entonces por qué me quedé esperando más?
Amigos manifestantes, por favor, sigan marchando. Sigan expresando su frustración y sus sueños de la grandeza que puede tener el futuro de este país. Sigan pidiendo cambios. Pero no lleguen a pensar que eso es suficiente. No piensen que marchando se cambia el mundo. No crean que sueños cambien la realidad. La democracia no es solamente el voto, y el voto libre e informado no se consigue en seis semanas.
La democracia se construye todos los días. Para tener un electorado bien informado que realmente puede ejercer su voto libre se necesita un esfuerzo institucional que no termina con el voto. Se necesita que virtualmente todo el electorado use medios de comunicación para informarse sobre asuntos políticos, no sólo para entretenerse. Que en la actualidad sólo 79 % de la población haya leído un periódico en los últimos tres meses es una consecuencia histórica. Esa trayectoria histórica es lo que tenemos que cambiar. Lo siento mucho, pero eso no se cambia con marchas. Ni se puede cambiar en las seis semanas que quedan para las elecciones.
La democracia mexicana necesita muchas cosas, pero más que todo necesita ciudadanos cuyo activismo es constructivo. Ser ciudadano es más que votar cada cuantos años. Ser ciudadano es responsabilizarse por el futuro del país. Entonces también es tomar medidas para que todos puedan ser ciudadanos. Nadie puede obligar al ciudadano a informarse, pero cada ciudadano debe tener las herramientas para poder informarse. Eso no es decir que el internet debe ser un derecho humano: es decir que una educación cívica nos debe enseñar cómo interpretar y entender las fuentes de la información. No vale nada tener acceso a la información si uno no sabe cómo se produce la información y qué intereses expresa. Para realmente poder vota libremente, se necesita un nivel de educación universal que México desafortunadamente no tiene todavía. Se necesita oportunidades de verdad para todos los ciudadanos. Se necesita sacar a lo que es un porcentaje vergonzoso para un país como México de la pobreza. Se necesita un camino para seguir adelante. Y son los ciudadanos que tienen que indicar la dirección.
Manifestantes, estudiantes, amigos del cambio: por favor, conviertan sus manifestaciones en planes concretas, en programas, en propuestas políticas. Lo último que deberían hacer es marchar para que lo políticos propongan nuevas soluciones. Nosotros tenemos que ser el cambio y proponer las soluciones. Eso no es decir que todos tenemos que estar de acuerdo, pero todos tenemos que tener una idea de lo que queremos, no sólo de lo que no queremos. Todos tenemos que poder proponer, no sólo esperar las soluciones. Y por favor, asegúrense de que en las elecciones de 2018, no serán necesarias las marchas seis semanas antes de las elecciones. Asegúrense de que para las próximas, la democracia no se mide en votos sino en valores.
Me quedé con la imagen de un letrero del sábado que decía: “Mis sueños no caben en sus urnas”. Entonces hay que cambiar las urnas, no los sueños. Hasta que todos los ciudadanos tengan las herramientas para ejercer el voto libre, las urnas reflejarán los intereses de los pocos, no de la sociedad.
Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com) y reproducido con la autorización de su Director.
Maestra en Desarrollo Social de la Universidad de Cambridge, Inglaterra. Investigando temas de desarrollo social, drogas ilícitas, el régimen de prohibición y la guerra contra las drogas, crimen organizado, violencia y migración. Investigadora con varias instituciones a nivel internacional, en México, Inglaterra, y Tailandia con la ONU, la Universidad de Cambridge y el gobierno de Tailandia. Pasaporte noruego, mentalidad internacional, corazón mexicano. Correo electrónico: [email protected] Twitter: @kari_jacobsen























