A poco menos de diez días de que inicie una edición más de la llamada Copa Mundial de Futbol, a realizarse en la ex zarista y revolucionaria Rusia, y en la que participarán 32 equipos de igual número de naciones, distribuidos comercial y técnicamente, no azarosamente, la afición nacional, porque la hay, porque está y existe, debe prepararse para el desengaño y la frustración, porque la realidad, a pesar del bombardeo publicitario y propagandístico, se impondrá, pese a todos los buenos deseos y las deseadas vibras nacionales.

Un grupo de 23 jugadores – cuya lista definitiva, a nueve días aun no se tiene, cuando existen países que tiene muy definido su equipo desde hace por lo menos un año o si se quiere comparar, que tienen más de cuatro años con la base y sus complementos bien definidos: Alemania, Inglaterra, Francia, Rusia, Colombia, España y hasta Brasil – a estas alturas del calendario de competición muy difícilmente formará un equipo.

Lamentablemente que los directivos del negocio del futbol piensen más en los ingresos a las arcas de al FEMEXFUT, que en los logros deportivos.

Y los factores reales de poder – las enormes cadenas televisivas nacionales, en este caso,
TELEVISA y TV AZTECA se preparan para los fabulosos ingresos comerciales, cobrando por segundo de presentación, suponiendo que las ventas se incrementarán en relación directa a la cantidad de anuncios que se presenten en la pantalla, lo cual es un fraude doble: a la afición y a las empresas comerciales que se publicitan en las televisoras, pues las ventas se incrementan en relación directa, sí, pero a la calidad integral del producto, no a la condición cuantitativa de los anuncios publicitarios y propagandísticos, pero eso es otra cosa.

El llamado técnico de la selección nacional – un colombiano, Juan Carlos Osorio – no ha prometido ganar la Copa Mundial, pero sí el mítico quinto partido, con el que el equipo nacional se ubicaría entre los mejores ocho del mundo, al pasar a los llamados cuartos de final.

Difícilmente, un grupo donde la base son siete jugadores y los cuatro faltantes se designarán en función de los equipos contrincantes, contra todas las probabilidades, tiene posibilidades de triunfar. Ciertamente, el entrenador seleccionó a quienes encuadró en su idea de perfil ideal de competición, no a los mejores y la realidad está por mostrarle y demostrarle que a esa competición debió llevar a los mejores en este momento.

Se sabe que la Federación Internacional de Futbol Asociación entregará a cada federación-equipo, una millonada – en pesos mexicanos -, por cada jugador que esté dentro de la lista definitiva.

Como sucede en todas las competiciones, sean del tipo que sean, habrá únicamente un responsable: el entrenador nacional. La afición nacional debe irse preparando para le frustración, desengaño y decepción. Ni una victoria y sí derrotas, nos gusta, con todo y llanto.