Como ya es conocido por casi todos el país, la señora Margarita Zavala Gómez del Campo, esposa del Ex presidente Luis Felipe Calderón Hinojosa, ex primera dama, renunció a la candidatura para competir por la titularidad del poder Ejecutivo Federal, en la modalidad de candidata independiente.

Y muchos, pro ese espíritu carroñero, inmediatamente se preguntaron, a quién se sumaría con su capital político y hasta este momento está la incógnita sin resolver, pero se especula que muy pronto, en el umbral del tercer debate, se definirá…Están deshojando la Margarita.

Sea o no sea de ese modo, lo cierto es que en la señora está muy metido el gusanillo de la política…esa pasión del poder que conlleva la actividad política.

¿Cuáles son los horizontes que se le presentan a Margarita?

El más inmediato es apartarse de la vida política y acompañar a su esposo en esa costumbre no escrita que es una ley de callar y no intervenir en los asuntos políticos, que es muy poco probable que lo haga.

Replicar el camino de Andrés Manuel López Obrador e iniciar la construcción de su personalidad política como candidata a la presidencia de la República desde este momento, puede ser y es muy probable que eso vaya a hacer y ser, pero…cuesta mucho dinero, mucho esfuerzo y bastante sacrificio y aunque le agrada la política, parece ser que no tiene espíritu de mártir ni de apóstol.

El otro escenario es el de fundar un nuevo partido político y aunque es un largo y sinuoso camino, está en el momento justo, preciso y en el lugar histórico irrepetible: el término de una campaña política suigéneris, en la cual se evidenció, acaso ligeramente, mayor distanciamiento entre sociedad y partidos y la inoperancia social de los partidos políticos como organismo de representatividad social y la vaciedad de militantes y nulo uso de la ideología partidista para esta contienda.

La señora Margarita Zavala debe partir de los restos políticos de algunos de los partidos nacionales que estén por perder o de seguro perderán su registro porque no llegarán al umbral del 2.5% de la votación nacional, negociar con sus dueños-militantes-representantes políticos-dirigentes nacionales para usar su estructura – como lo hicieron Cuauhtémoc Cárdenas y Heberto Castillo para que naciera el PRD con el esqueleto del PSUM – y esa chiquillería que se sumó a las coaliciones es su objetivo y el que entra en su horizonte de blanco es lo que resta de Acción Nacional.

Deberá esperar el resultado de la elección federal para partir de un piso duro y saber. No falta mucho. Está en tiempo y lugar. La historia está por escribirse: O disciplinarse o entrar a la Historia por la puerta grande. Será su decisión.