Es indudable que, ante la falta de propuestas serias, viables y de contenidos ideológicos y filosóficos y ante la incapacidad, impotencia, inhabilidad, desconocimiento de los caminos de la política seria, y, finalmente, ante  la prevalencia del aforismo de que “En el amor y en la guerra todo se vale”,  estamos en la cúspide de la ola, del Tusami, de la Ola Sucia entre los candidatos la presidencia de la República.

Ejemplos:

1°.- La muy difundida=filtrada y boletinada información sobre el ex gobernador tamaulipeco Tomás Yarrington  y su acusación de parte de fiscales norteamericanos lo acusan de lavado de dinero,  a la cual se lanzaron y  se rasgaron las vestiduras por la honorabilidad, la honestidad y la justicia, tanto la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, el presidente de la República, funcionarios federales y estructuras nacionales del propio PAN, así como la gente de Andrés Manuel López Obrador, ante lo cual el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto y su partido se deslindaron y solicitaron la separación del aplaudido y su actuación para que su nombre se limpie. Se dieron declaraciones en ese sentido.

¿Cuál es la realidad? En el lado de los órganos de justicia norteamericana, no ha habido nada. No hay ni una investigación, ni una declaración…¡no hay nada! No hay acusación formal…No está bajo custodia  federal y no está acusado, expresó la vocera de la oficina federal para el sureste  de Texas. (Según lo difundido como acusación, recibió millones de dólares provenientes de los cárteles de la droga, vía la extorsión o de sobornos, mismos que invirtió en negocios de bienes raíces a través de prestanombres, en el estado de Texas. ¿Cómo acreditar ese delito, cómo vía sobornos y/o extorsión, un gobernador realizaría esas acciones? Está coja la información y sería, jurídicamente, muy  difícil y tedioso  acreditarla). La portavoz del departamento de Estado de Estados Unidos, Victoria Nuland rechazó cualquier acusación de interferencia en la política mexicana. A nosotros lo que nos interesa es que haya elecciones libres, transparentes y  justas. Tomás Yarrington está libre, tranquilo y no enfrenta ni un cargo en Estados Unidos.
(Al PAN ya se le olvidó lo de los familiares de FOX y de Marthita, los hijos de Marthita, lo de la Estela de la Luz, lo de la biblioteca Vasconcelos, los enredos de sus cuentas públicas desde el 2001 a la fecha, el autopréstamo del actual presidente de la República en funciones de director general de BANOBRAS, lo de los contratos de las aerolíneas, lo de… etc. Y al PRD lo del señor de las ligas, los contratos para los segundos pisos. Hechos como estos – y más, mucho más – no los saca el candidato del PRI por cordura, prudencia y para no caer en la porqueriza).

2°.- La cuestión de los jóvenes estudiantes de universidades privadas. Es indudable que tienen derechos y se deben respetar; lo que no se debe es

1°.-Colgarse de él y darle carga política y convertirla en misil. 2º.- En aras de un derecho evitar que se ejerzan otros, como el de la discrepancia, libertad de pensamiento y de escribir sobre lo que se quiera. 3º.- Llegar a la intolerancia y la confrontación. 4º.-Darle más tiempo en los Medios, sobre todo en la televisión, dándole vida artificial.

Todos definiremos el rumbo de esta elección, pero aquél de los candidatos  que no actúe en correspondencia y congruencia de los jóvenes, será lastimado, electoralmente, por ellos.

La Guerra Sucia arreciará más allá del 10 de junio, fecha del segundo debate de los candidatos  a la presidencia  de la  República,  a efectuarse en Guadalajara. Habrá muy poco tiempo para curar y sanar de las lastimaduras.
Veremos qué pasa ese día.