Ya casi para entrar a la recta final de la campaña presidencial, el candidato del partido revolucionario institucional, Enrique Peña Nieto presentó ante intelectuales, académicos y representantes de diferentes corrientes de pensamiento político, presentó su manifiesto político que contiene su decálogo de principios políticos, a los que se comprometió apegarse, de lograr el triunfo en las votaciones del domingo pri8mero de julio ya muy próximos. Adicionalmente expresó algunas precisiones: Propongo construir una presidencia democrática a la altura de nuestra esperanza. La democracia en México no es patrimonio de un partido o de un candidato… reconozco que así como escucho las manifestaciones de apoyo también tomo en cuenta a los que no están de acuerdo con mi proyecto, de ahí que mis aspiraciones son de construir una presidencia democrática…propongo diálogo abierto sustentado en el respeto a las libertades de un México plural…Pertenezco a una gene4ración que ha crecido en una cultura democrática y quiero seguir viviendo en la democracia…Vamos a ganar el futuro que merecemos, no a reinstalar pasados que superamos.
Sus compromisos SON 1°.- LIBERTAD DE MANIFESTACIÓN, PORQUE ES EL PILAR DE LA CULTURA DEMOCRÁTICA. 2°.- LIBERTAD DE EXPRESIÓN. 3°.-RELACIÓN CON LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN. 4°.- DERECHOS HUMANOS. 5°.-LIBEERTAD RELIGIOSA. 6°.-NO DISCRIMINACIÓN. 7°.- DIVISIÓN DE PODERES. 8°.- ELECCIONES LIBRES Y TRANSPARENTES. 9°.- FEDERALISMO. 10.- TRANSPARENCIA.
Y en sus juicios de respaldo a su decálogo sobresalen lo siguiente: Como presidente de la República aceptaré las críticas en todos sus estilos y formatos, mismas que serán escuchadas, respetadas y tomadas en cuenta; en una presidencia democrática no caben ni la violencia en contra de periodistas ni la censura.
Promoveré reformas constitucionales y legales necesarias para asegurar la vigencia de protocolos de respeto, sobre todo por la actuación de las fuerzas armadas y las policías de todo el país.
Respeto a la división de poderes, todo será con respeto, prevalecerá el diálogo y la concertación legítima, que serán los instrumentos primordiales del gobierno.
Me comprometo a tener un diálogo permanente y directo con los liderazgos de todas las fracciones parlamentarias que permitan que las grandes reformas que necesita México lo logren con amplios consensos. Igualmente me comprometo a respetar la genuina independencia del Poder Judicial y de los órganos autónomos.
Como Presidente de la República no tendré intervención en los procesos electorales, salvo la garantía de que siempre existirán las condiciones de seguridad y paz para el desarrollo de las campañas políticas. Mantendré una relación de respeto institucional. Promoveré reformas constitucionales para erradicar definitivamente el uso electoral de los programas sociales en los tres niveles de gobierno.
De conformidad con todas las encuestas de renombre – partidistas, privadas y demás – es muy posible y altamente probable que el candidato triunfador el primero de julio sea el abanderado del Partido Revolucionario Institucional y sus juicios tienen valor porque serán compromisos a cumplir.






















