Con todo y que Luis Inacio Lula Da Silva está recluido en un espacio especial en la cárcel federal de Curitiba por ser ex presidente de la República, está hasta el momento encabezando las encuestas que muestran, día a día, la intención del voto de los brasileños.

Lula Da Silva está iniciando su castigo de 12 años y un mes por, entre otros delitos, corrupción pasiva – haber recibido un condominio de tres niveles en unan playa de Guarujá, en el estado de Sao Paulo, de la empresa OAS, subsidiaria de Odebrecht y dentro de la investigación Lava Jato y lavado de dinero.

Pero…la justicia brasileña le negó toda posibilidad al negar el último recurso de segunda instancia contra una condena de doce años y un mes.

Con una decisión unánime de los tres magistrados del Tribunal Regional de la Cuarta Región de Porto Alegre, el ex líder sindicalista y ex presidente de la República y fundador del partido de los Trabajadores, estará impedido totalmente a ser candidato a la presidencia de la República de Brasil por el partido de los Trabajadores.

Hasta antes de esta resolución, el ex presidente Lula Da Silva encabezada las intenciones del voto de los brasileños para la elección del próximo 7 de octubre, con el 34% de las preferencias seguido un poco más abajo por el diputado de la derecha Jair Bolsonaro, llamado el Trump Brasileño, con un 17% de la intención del voto.

Mas con la resolución de la justicia brasileña, suenan como reemplazo de Lula Da Silva, F Fernando Haddad, ex alcalde de Sao Paulo y Jaques Wagner, ex gobernador de Bahía y la intención del voto a favor de cualquier candidato presidencial del Partido de los Trabajadores, descendió 21%, quedando en ¡13%!

Sin embargo, y con todo y que podría enfrentar rechazo de los votantes brasileños, no se debe olvidar ni hacer a un lado a Dilma Rousseff, separada del cargo de presidente de la República, quien conserva sus derechos políticos a salvo.

Con la aparente muerte política de Luis Inacio Lula Da Silva, se inicia un cambio casi total en la política brasileña y se fortalece la lucha contra la corrupción que había alcanzado alturas y consistencia muy elevadas y sólidas hasta convertirse en un cogobierno.

Pero, podría ser que la historia aun no esté terminada.