En el diverso y constante suceder de las cosas de esto que se llama vida, el violento hecho contra la empresa SABRITAS ya pasó y dejó de ser motivo de atención en la agenda nacional y en la llamada opinión pública, pero es deseable que las instituciones del Estado y la cúpula del gobierno Federal, y de los estados miembros de la Federación, lo tengan presente esa motivo de trabajo.
El Estado se empeño en sostener que esta llamada Lucha contra la delincuencia organizada es eso, una lucha y no una guerra, mas lo cierto es que la realidad dice lo contrario. En los altos círculos de la política norteamericana esta “lucha” es considerada como una Guerra o lucha de insurgencia. ¿Tendrán ellos razón o no la tendrán? Eso es otra cosa. Lo cierto es que nuestro país está en una guerra o una lucha de muy oculta intensidad.
El ataque contra la empresa SABRITAS – y con ella la PEPSI COLA, de al cual forma parte – es muestra de que la delincuencia organizada tiene múltiple o integral organización, (administrativa, paramilitar, empresarial, liderazgos, etc.) recursos materiales, humanos, financieros, equipos, personal, inteligencia y planes, entre otras muchas facetas de su actividad.
Todo eso le permite disputarle al Estado los espacios, los territorios y las vías para su actividad y si usted lo considera un poco, el Estado tiene varias trincheras o frentes de batallas abiertas o enemigos macro: La Familia Michoacana, los Zetas, los caballeros templarios, el cartel del golfo, el de Sinaloa, el de ciudad Juárez, el de los Beltrán Leyva y los micro carteles que subsisten en buena parte de los estados de la Federación.
¿Por qué tomaron la decisión de actuar en contra de una empresa internacional? Aunque SABRITAS informó que el ataque a sus instalaciones no fue por NO aceptar la extorsión, se supone que eso debió decir, porque si afirmaba otra cosa, así le iría.
Una organización que realiza un operativo de esa magnitud tiene bien definidos sus objetivos y tiene la capacidad para realizarla y enfrentar lo que sucederá después. Es decir todo estaba planeado, detalladamente planeado, con precisión y formación militar, paramilitar. Ahora si se reflexiona en la justificación del ataque … “Porque trasladaba espías” … se puede suponer que esa organización, cualquiera que haya sido, tiene organización de inteligencia para saber, valorar, planear y actuar y eso lo hace contra el mundo empresarial y contra el gobierno y plantea un riesgo al Estado: Le disputa, actualmente, sus espacios de comercialización. Tal vez mañana, o nunca, le disputarán el poder Político.
De esta situación a que exista un estado de insurrección; solo falta el contenido ideológico, su difusión y su vinculación con los pequeños y limitados grupos insurgentes que subsisten en el país y que están o estaban condenados a la desaparición.
¿Qué pasará? Es muy deseable que el gobierno, que el Estado tenga mayor inteligencia y mayores recursos para enfrentar esta disputa de espacios de comercialización, porque más allá de la derrota del Estado, no hay más que el caos.






















