En los Estados Unidos sigue creciendo la atípica situación político social de su 45° presidente, Donald Trump.
Aunque sus bonos de aceptación político social están muy marcadas y muy divididas, lo cierto es que el perfil de Estados Unidos está inexplicablemente en auge: dólar, comercio, empleo y posición militar, aunque su diplomacia en Europa, Australia – ni lo toman en cuenta – y Asía – únicamente los países de/con presencia musulmana -.
Sin embargo, por los errores político, económicos, partidista, de administración y de sensibilidad político social cometidos al inicio, continuación y del momento político actual, el umbral del impeachment está creciendo y siempre presente.
Estando la sociedad norteamericana muy dividida y con el constante enfrentamiento entre los representantes populares de sus partidos en ambas cámaras que integran el H. poder Legislativo, aun no está definida la segura aplicación de esa temida figura política que lo retiraría del cargo, pero de que se está trabajando en él y tan es cierto que el equipo jurídico del presidente Trump ya está trabajando para evitar esa posibilidad de la aplicación del impeachment y desvanecerla.
Dentro de la gravedad del asunto – aunque parece que no se manifiesta en la superficie de la administración Trump – uno que pesa es la división interna en el Gran Old Party – el Republicano -. En una de sus dos alas están los ex presidentes George G. Bush, padre y George W. Bush, hijo y aunque por salud institucional están, “casi” retirados de la política seria.
Y aunque no causan olas sus declaraciones y no aparecen en los Medios – ni tradicionales y contemporáneos – de alto impacto, sí pesan en el pueblo, pues, aparte, son dos presidentes triunfadores, y eso cuenta para la mentalidad norteamericana.
Recientemente, en una sesión de conferencias empresariales en Abu Dhabi – Emiratos Árabes Unidos – George W. Bush, hijo, quien presidió los Estados Unidos entre los años 2001-2009, afirmó, y acusó a Rusia de entrometerse en la elección presidencial de su país en 2016 y describió al líder Vladimir Putin como un estratega brillante.
Afirmó: “”QUE HABÍA EVIDENCIA DE LA INJERENCIA RUSA, PERO QUE SI ESO HABÍA AFECTADO EL RESULTADO DE LA ELECCIÓN, ESO ERA OTRA COSA. PERO SE ENTROMETIERON Y ESO ES PELIGROSO PARA LA DEMOCRACIA. MOSCÚ HIZO LO MISMO DURANTE LA GUERRA FRÍA – 1947-1991 – , Y QUE ERA UN EXPERTO EN INTENTAR MANIPULAR LAS OPINIONES EN ESTADOS UNIDOS Y EUROPA. PUTIN ES UN ESTRATEGA BRILLANTE QUE TIENE LA CAPACIDAD DE DETECTAR LA DEBILIDAD Y EXPLOTARLA.
En estos momentos el Kremlin ha negado repetidamente lasa acusaciones – ¡Ni modo que las acepte! – de funcionarios de inteligencia estadounidenses de “intentar interferir en las elecciones extranjeras incluyendo los comicios de 2016 en Estados Unidos, en los que Donald Trump resultó triunfador.






















