Después de los aciertos y desaciertos inéditos del primer debate de esta campaña por la presidencia de la República que se recordará más por la edecán Oranyen, que por las propuestas de los presidenciables -, los tres candidatos con las mayores preferencias electorales llegaron al segundo debate realizado Expo Guadalajara de esa ciudad – las Perla Tapatía -, y lo hicieron con la misma posición que han mantenido a lo largo de toda la precampaña y campaña políticas que está por terminar: Enrique Peña Nieto, candidato del partido revolucionario institucional, en primera posición, separado por veinte puntos porcentuales, en promedio de todas las encuestas confiables, del segundo lugar, Andrés Manuel López Obrador, candidato de las llamadas Izquierdas Unidas, que cambia alternativamente con Josefina Vázquez Mota, candidata del partido acción nacional y sin significar riesgo-posibilidad para cualquiera de los tres y menos para Enrique Peña Nieto, aunque ha duplicado sus preferencias electorales, asegurando la conservación del registro nacional del partido Nueva Alianza, Gabriel Quadri de la Torre. Ahora estuvo moderado por Javier Solórzano, que inicialmente se emboló, pero salió airoso, finalmente. Los ejes temáticos fueron: POLÍTICA Y GOBIERNO, MÉXICO EN EL MUNDO Y DESARROLLO SOCIAL. DESARROLLO SUSTENTABLE. Con el nuevo formato cada presidenciable tuvo 2.30 segundos para presentación, 8.30 para presentación de propuestas en cada eje temático – 25.30 minutos en total – y 2.30 para cerrar.
Previamente dos hechos matizaron este evento: La burbuja mediática que eleva a Andrés López Obrador y la otra burbuja: la aparición del grupo #YO SOY 132, ambos artificiales, como se verá en el comportamiento postdebate y pasado el primero de julio y las actuaciones del IFE para validad y oficializar la elección.
Este debate tiene y tuvo su importancia por la cercanía del fin de la campaña. Quedará muy poco tiempo para restañar, y superar, las raspadas que surgieron, pero los tres candidatos viven en casa de cristal por el simple hecho de que ejercer el poder desgasta.
Fue nota común en Andrés López Obrador embolarse en sus cuentas por el combate a la corrupción y continuar en su posición de victima y el muy notorio, sensible y evidente de Josefina Vázquez Mota por atacar a Andrés Manuel López Obrador; en la disputa Enrique Peña Nieto hizo las propuestas de sus políticas públicas diciendo el cómo y, fundamental, convocando al respeto y la tolerancia en el nuevo México más democrático. Fue sensible que Josefina Vázquez Mota se perdió en el intento de destruir a Andrés Manuel López Obrador y mostró sus deficiencias para consolidar imagen y mensaje triunfadores que la evidencian como persona carente de ideas propias y personalidad, perfiles que la perjudican y que no puede superar, ni erradicar. Acaso en la balanza de las calificaciones, Gabriel Quadri de la Torre tuvo las mejores expresiones, propuestas y los cómo, mas como lo dice el Cantar del Mío Cid…. ¡Qué buen vasallo… si tuviera buen señor!
Sin que lo mencionaran tres candidatos – Peña Nieto, Andrés Manuel y Gabriel – fue una evaluación crítica a los mínimos logros de 12 años de administración federal panista.
En la balanza de los pesos y contrapesos, quien ganó fue usted, porque vio a cuatro perfiles de personalidades y comportamientos con suficiente tiempo y posibilidades para enfrentar a la sociedad nacional. La decisión será suya y será para bien del país.






















