En la autonomía, en la región de Cataluña, parece ser que las cosas separatistas – la efervescencia de la separación de España y ser un estado independiente – están llegando al terreno legal que deseaba el primer Ministro Mariano Rajoy: la aplicación de la ley.
La institución que resolvió el crucigrama político fue el Tribunal Superior Constitucional. Únicamente aplicó la ley y san se acabó.
El llamado “ex presidente de Cataluña”, Carles Puigdemont, residente en Bélgica, sede de las Unión Europea, electo como representante en el H. Congreso de Cataluña, debería tomar protesta como representante, pero el Tribunal Superior Constitucional expresó que no podía hacerlo si estaba fuera del país y específicamente fuera de Barcelona. Que debería regresarse a España= Barcelona.
En el ínterin, Carles Puigdemont proponía protestar en línea, en tiempo real, electrónicamente, mas el Tribunal sentenció que debería hacerlo físicamente en el mismo lugar en que se instalarían el Parlament. Y como el tribunal Superior Constitucional no autorizó, por no ser legal, Carles Puigdemont afirmó que terminó el sueño.
Roger Torrent, presidente del Parlament pidió a los partidos independentistas una solución política para desbloquear la situación y garantizar la elección de un mandatario regional que efectivamente conlleve la toma de protesta-posesión, un gobierno y que este gobierno pueda gobernar.
Aunque Torrent mantuvo la afirmación de que el único candidato a presidente de Cataluña sigue siendo el independentista Carles Puigdemont, prófugo de la justicia española y aplazó hasta el martes – 6 de febrero – el pleno parlamentario para la investidura de Carles Puigdemont, sin embargo el Tribual Superior Constitucional advirtió que no puede efectuarse si el candidato no se presentaba y contaba con un permiso judicial, ante la orden de detención en su contra.
Y para terminar de completar el cuadro, el “presidente” Puigdemont y su vicepresidente Oriol Junqueras son investigados por promover ilegalmente la independencia cuando eran presidente y vicepresidente regionales, hasta que el Ejecutivo Mariano Rajoy los destituyó el 27 de octubre del año pasado.
Posiblemente, el escenario de lo posible, podría alguien a algo introducir estilo PRD a Carles Puigdemont al Parlament para su investidura, pero la obtención del permiso judicial es casi imposible que lo obtenga…así que el sueño independentista, secesionista, autonómico de Cataluña=Barcelona está por terminar, casi.






















